miércoles, 3 de diciembre de 2014

En el baño

Esta entrada trata de procesos corporales.
Si usted es mi cliente: mejor no la lea.

Hace mucho, mucho tiempo, que en el calendario será hace dos semanas y media, tal vez tres, amanecí con diarrea. Como yo creo que el cuerpo sabe y hace lo que necesita; pensé: "bien, que salga lo que tenga que salir". Esa noche, confiada, seguí pensando: "muy bien, vaya que saldrá lo que tenga que salir". Y así por los siglos de los siglos, pero ya sin el "bien - muy bien".

La primera semana, me preocupó perder nutrientes que le hicieran falta al (la) bebé. Convencida por mi ginecóloga de que el (la) bebé no está siendo afectado(a), me dediqué a meter en mi cuerpo antibiótico, antidiarreico, lactobacilos, vitaminas, más líquido del que yo hubiera tomado sin instrucción, y nada de enchiladas, barbacoa o carnitas por una semana. Pasó el tratamiento, y me sentí menos cansada y menos molesta del estómago, pero con diarrea; no la misma, para ser justos, sino su hermana menor muy parecida. La doctora dijo que el intestino tarda en reponerse, y que había que darle una semana más de lactobacilos. Y en eso estoy.

Y estoy cansada. En cuanto llega la madrugada, mi panza empieza a dar avisos de "levántate", y no son avisos amables. Aprendí a mejor quedarme un largo rato en el baño, porque si no, apenas entrando en calor en la camita, tengo que volver a levantarme. Hasta eso que tengo que agradecerle a esta situación, que volví a empezar el día temprano. Pero me da una mañana muy pesada, así que tampoco es que el día empiece muy-muy productivamente. Hoy por segunda ocasión, he llegado a la fila de la caja en el super, y he tenido que dejar lo que llevaba y venir corriendo... La primera vez que pasó, intenté tres veces hacer la compra, antes de conseguirlo (aunque solo los primeros dos intentos fueron frustrados por el "córrele que te alcanzo"; del tercero, fueron dos perros que perseguían a un perrita con tantas ganas, que me dio miedo pasar cerca).

Dado que venía de superar una infección en las vías urinarias, el papel higiénico se ha colocado como el artículo más importante en esta casa. Hasta aquí el reporte por el momento.

Silvia Parque

4 comentarios:

  1. Felicidades. No sabía que estabas embarazada. Me he debido perder ese post. Cuánto me alegro. Un beso.

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    1. ¡Gracias! Apenas lo publiqué ayer ;)
      ¡Un beso, Susana!

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  2. Ay, eso de la diarrea es agotador... Yo llevo meses así. Somatizo mucho y siempre hay algún trastorno físico que me persigue, ahora toca diarrea, qué le vamos a hacer??

    Besos!

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    1. ¡Agotador, realmente! Pero espero que lo de "meses" lo estés diciendo como unos días sí y unos días no, porque meses de diarrea todos los días, sí que estarás extenuada. Yo calculaba que ya tendría con esto un mes, quizá más, pero al ir a ver el calendario, noté que no ha sido tanto, lo que pasa es que se vive como eterno...
      ¡Besos, Telma!

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