sábado, 31 de agosto de 2013

Criterios para saber si la cosa "va" o "no va"

En la etapa rosa del enamoramiento, los defectos del otro son una gracia, hasta atrayente. Ya sin la emocionalidad alterada, lo malo se sobrelleva porque es mucho menos, en frecuencia o importancia, que lo bueno. Si en esta relación de fuerzas gana lo malo: hay problemas. Si hasta las pequeñeces le abonan al peso de lo malo: la cosa no va.

Silvia Parque

Fuenteovejuna

El arte trastoca. Por eso puede ser reivindicativo. Muestra lo humano, que es universal; por eso puede tener vigencia una obra con siglos de vida, y por eso podemos mirarnos en personajes o escenas de un lugar muy, muy lejano, con un Océano de distancia.

Así pasa con Fuenteovejuna. Lo primero que una piensa es en lo familiar de la repetida situación de unos pocos abusando de su mucho poder sobre muchos. Pero además de este retrato de un pueblo, se expone la circunstancia de todas las vidas de todas las personas que llegan a la edad adulta: necesitas moverte para poder ocupar el espacio que te hace falta; si te va mal, pierdes; pero si no te mueves se te muere la vida, aunque el cuerpo siga teniéndote en el mundo.   

Silvia Parque

viernes, 30 de agosto de 2013

La tentación de la seguridad

Hoy inicié el día laboral revisando cuatro reportes que me darán información para hacer un reporte. La cuestión me interesa: eso me gusta.

A lo largo de la jornada disfruté delicioso café para VIP, deliciosos entremeses cortesía de mi compañera vecina de oficina, y luego delicioso pastel con deliciosa gelatina en el festejo de los cumpleaños del mes. Para más inri, otra de mis compañeras me enseñó sus fotos de boda. Todo eso que me gusta mucho, ocurrió dentro de mi horario de trabajo, pero para tranquilidad de las buenas conciencias laborales, también me fui unas dos horas y media después de mi hora de salida.

El resto del tiempo lo ocupé en armar una presentación, y en ayudar a que estuviera listo el material que se entregará en un evento de  mañana. Lo de la presentación decididamente me gusta; lo del material lo disfruto, pero no me gusta que sea parte de mi quehacer.

Me preparo para tener cuidado: el trabajo me ofrece estabilidad, la seguridad de un ingreso fijo, el beneficio de prestaciones, un ambiente donde me siento bien, y la oportunidad de hacer cosas me gustan mucho y que me permiten desarrollarme. Pero a la vuelta de la esquina, veo el estilo de vida de mis sueños y las cosas que amo con pasión. Decido ir por mis sueños. Lo anuncio; la jefa dice que no me dejará ir, y me tienta...

Silvia Parque  

Lo que cada cual quiera ser

Veo una película con temática de cuento fantástico, en la que un rey guerrero desprecia a su hijo con dotes de músico y poeta. Como en la mayoría de esas películas, la ubicación histórica de la trama es igual de fantástica que todo lo demás, pero queda claro que se trata de "hace mucho, mucho tiempo". En pleno siglo XXI, al menos en Querétaro, sigue dándose la misma situación. No es raro que en la universidad haya jóvenes estudiando lo que sus papás querían que estudiaran, aunque ellos querrían estudiar otra cosa.

Silvia Parque

jueves, 29 de agosto de 2013

Muy de vez en cuando

Un baño largo, muy largo, con el agua caliente a gran presión... hasta que la piel se pone roja de tan caliente -un poco de daño por placer vale la pena de vez en cuando-. Abrir un poco la llave del agua fría; hacer la cabeza hacia atrás para que el agua tibia caiga en la cara. Enjabonar el cuerpo, abrir más la llave del agua fría... sentir el chorro masajeando la cabeza y dejarlo que golpee el pecho. Cerrar los ojos y notar que el agua está, finalmente, fría. Detener.

Silvia Parque

El capricho puede ser cruel


Sabía del deterioro genético que sufren algunas razas de perros, y me he enterado que también ocurre con especímenes de gatos "creados" para satisfacer gustos caprichosos: gatos persas con lacrimales torcidos que los hacen estar continuamente llorando, gatos siameses frágiles de tan delgados. Creo que está mal buscar que se presenten características en un ser vivo, que van en perjuicio de su calidad de vida. Los animales no son obras de arte.

Silvia Parque

miércoles, 28 de agosto de 2013

El mensaje evidente...

Cada noche, antes de acostarme, programo el despertador en el teléfono celular. Le pido que suene a las 5:59, a las 5:55 si me siento optimista, o a las 6:03 si quiero darme un regalito rebelde. Dejo el celular cerca de la cama, y cuando llega el momento: suena, lo tomo, y casi siempre, le pido que me deje dormir otros cinco o diez minutos... hasta quince minutos más. Ha sucedido que no recuerdo que haya sonado. Ha sucedido también, que como estoy medio dormida cuando le programo mi pilón de sueño, lo programo mal.

Pero anoche simplemente no puse el despertador.

¿Cómo es que a veces nos saltamos lo que hacemos todos los días más o menos de la misma forma, durante años? Estoy segura de que esos olvidos o fallas tienen un mensaje. En este caso, el mensaje podría ser "no quiero ir a trabajar", pero está completamente descartado porque hoy sería día de actividad agradable seguida por comida prometedora -que por cierto, cumplió las expectativas-. Tal vez el mensaje sea, simplemente: "necesitas dormir más".

"Hay que volver a lo básico", me dijeron esta semana...

Silvia Parque

Empieza la celebración

Inician las celebraciones de cumpleaños, con comida mexicana, show de magia, bolsa nueva y expectativas de titulación. Un mes entero de regalos y agasajo.

Celebrar durante un día está bien para los niños, que no tienen mucho que pensarle, ni tantos años que "meter" en la celebración. Pero para una persona adulta hay mucho que hacer en la víspera del cumpleaños: reflexionar, recordar, agradecer... además, para cuando el paso del tiempo se va contando en décadas, no faltan en la historia, acontecimientos medio oscuros de esos que cuando terminan de pasar, dejan mucha alegría por estar viva y por estar bien, y el cumpleaños es como un resaltador para esa alegría.

Silvia Parque

Un mundo asistido

Voy a informarme sobre el trámite siguiente en mi proceso de check list rumbo al título de Maestría. El día ha sido tan accidentado, que por la mañana llegué dos horas tarde al trabajo, y al regresar a la casa me entero de la turbadora presencia de un ratón, que se me asegura, ha sido aniquilado. Para cerrar con broche de oro, mi única moneda cae y rueda junto a la llanta del autobus.

El chofer de la mole con llantas enormes, se compromete a no matarme mientras recojo mi moneda; abordo, pago, y hago gestos la mitad del camino rumbo a la universidad, en respuesta a los gestos del bebé del asiento de adelante. Amo la universidad pública, autónoma, que se porta como universidad pública y autónoma. Recuerdo, como cada vez que voy, lo mucho que me gusta el ambiente.

Llego con la Coordinadora de la Maestría y descubro que debí haber hecho X y Y, que no hice. En los próximos días habrá que llamar por teléfono, enviar correos electrónicos y hacer una ronda de visitas buscando cartas y firmas. No tengo idea de donde están los papelitos con los números telefónicos necesarios, y procedo a fantasear con un mundo en donde a todo el que termina una tesis de Maestría, se le asigna un asistente.

Silvia Parque 

martes, 27 de agosto de 2013

Con experiencia, no es lo mismo

A veces, la tortuga a la que llamamos "Turtle" se pierde, según nuestra mirada que no la ve -usualmente ella se encuentra muy bien y sin necesidad de nosotros-. Para variar, este fin de semana se "perdió" su hermana.

En la escapada de Turquesa no hubo preocupación, porque ya sabemos de qué van estas búsquedas de rincones por explorar, y hace meses que la casa está habilitada como lugar seguro para tortugas. [Creo que así pasa con los hijos que llegan después del primero.]

Silvia Parque

La primera impresión puede ser la impresión que deje tu CV

Luego de revisar currículums, pensé que tal vez a alguien podrían servirle las siguientes sugerencias, que no son nada nuevo, pero que parece que no han sido suficientemente difundidas:

- Usa tu creatividad con rienda. Prepara un documento sencillo y formal, pero con un diseño que pueda destacar entre otros.

- Tu CV es una inversión. A menos que de verdad esté fuera de tu alcance: busca hojas bonitas -sí: hay diferente calidad entre las hojas de papel-, no uses un tamaño de letra pequeño ni interlineado sencillo, dale una buena cubierta (fólder, carpeta...).

- Agrega tu fotografía: una en la que tu expresión no te haga ver como el "Sr. Risitas" ni el "Sr. Velorio".

- Si planeas colocarte como profesionista, no ganas puntos mencionando todos los trabajos que tuviste para sobrevivir (mesero, recepcionista, etc.). Si estás recién egresado, menciona tus proyectos universitarios, tus prácticas profesionales, tu servicio social. 

- El CV es un documento "ejecutivo".  Evita las introducciones con descripciones detalladas sobre tus trascendentes aspiraciones en la vida; basta con un par de líneas sobre tus objetivos en el área laboral.

- Si terminaste estudios superiores, no es necesario que menciones en que primaria y en qué secundaria estudiaste. Si tienes veinte años de experiencia, no es necesario que menciones tu primer empleo. 

Silvia Parque

Pensando en las marchas y bloqueos en el D.F.

Me parece que las palabras pierden lo mejor de ellas en el grito, y que los argumentos sintetizados en consignas pierden sentido. Pero cuando falta escucha para las palabras, y cuando falta voluntad para considerar los argumentos diferentes al propio, la movilización, con sus gritos y consignas, surge como recurso para defender el espacio vital.

Yo no digo que esté "bien" dificultar la vida cotidiana de una población, con marchas y plantones; sé que pueden llegar a paralizar a una ciudad. Pero sé que no está mal hacer cosas que no están "bien", cuando son necesarias. Es que creo que hay más que la dicotomía "bien" y "mal"...

Luego vine la complicación: ¿qué cosas y cuándo son necesarias? Creo que esta pregunta, anterior a las discusiones y las confrontaciones, está haciendo falta. Podremos no estar de acuerdo en la respuesta, pero nos podría dar perspectiva el ejercicio de considerar que algunas personas están saliendo a defender no nada más su estilo de vida, sino su modo de vida; a veces, no nada más su modo de vida, sino los derechos que permiten el modo de vida de la  mayoría que no salimos a la calle.

Silvia Parque

lunes, 26 de agosto de 2013

Después de leer la Impaciencia de Matt

A veces da la sensación de que el tiempo pasa rápido -muy rápido- y de que se lleva la vida con él. Yo creo que el tiempo se expande cuando lo llenamos de vida; entonces podemos habitar el "para siempre" posible. Pero eso no quita que el cuerpo se llene de pasado. Y de pronto han pasado treinta años, y de pronto son más de treinta. Y un momento, sin pretender que se detenga lo que no se detiene, quisiéramos detenernos nosotras, o al menos ir más despacio y contemplar... integrar al alma lo que nos rodea.

Dice Matt, AQUÍ:
Quiero disfrutar del paso lento del tiempo, que tarde mucho, que me permita quedarme con la mirada perdida recordando lo que he hecho ese día, o lo que han dicho mis hijos... porque como dice la canción: pasa la vida, igual que pasa el tiempo cuando el río busca al mar.
¿Cómo querer otra cosa cuando es evidente que el ritmo con el que llegan las navidades y los cumpleaños se ha acelerado como si nos apuraran a movernos de donde se está a gusto? Cuando vemos envejecer a personas amadas. Cuando buenos recuerdos pasan a ser estampas en la memoria. ¿Cómo no querer el paso lento del tiempo, cuando hay brazos donde una quisiera pasar los días enteros, y los proyectos de vida se quejan de estar esperando?

Silvia Parque

Oficialmente llorona

Sospeché que estaba ocurriendo cuando empecé a sentir ganas de llorar en los anuncios comerciales con bebés. No he hecho las cuentas, pero entiendo -por tratar de entender- que debe cruzarse con mi ciclo menstrual. Finalmente hoy, me he convertido oficialmente en "llorona" al ocurrírseme poner Querido Tommy como fondo para trabajar.

Cierto que estaba con la guardia baja, pero ¿en la oficina?

Silvia Parque

Somos con un cuerpo

Esta mañana me sentí mal, por lo que no fui eficiente en el trabajo. Para esos casos, me dedico a tareas mecánicas y confío en ponerme a mano el siguiente día. No me asombra ponerme lenta o dispersarme; a veces pasa, aunque no me sienta mal. Pero hoy olvidé mi clave para hablar por teléfono, mi clave para imprimir y el procedimiento para sacar copias.

Somos con un cuerpo. Sin cuerpo, no se puede. A veces, cuando nos dedicamos básicamente a pensar, lo olvidamos.

Silvia Parque

domingo, 25 de agosto de 2013

Hacemos lo que podemos


Hay una línea de La Casa de Bernarda Alba, en la que el personaje, luego de referir la historia y situación desafortunada de una mujer, sentencia: "yo veo que todo es una terrible repetición".

La vida es corta por más que dure; se retuerce muy rápido. De pronto ha pasado un año o han pasado veinte años, y no fuimos creciendo en una línea recta y clara mientras completábamos el inventario de todo lo que correspondía aprender y evolucionar en cada estación. Hacemos nudos para amarrar lo que nos sujete a la vida; nos llenamos de lo que se pueda para tratar de impedir que nuestros huecos nos vacíen las posibilidades.

Si pudiéramos mirar los millones de historias de los millones de personas desde afuera, seríamos compasivos ante el montón de absurdos enredados. Si pudiéramos mirar nuestra propia historia...

Me ha puesto sentimental Educando a mamá. Según ESTA reseña, la película "hará que a muchos les 'caigan veintes' sin importar qué papel jueguen en la casa". Un comentario dice que el guión se queda corto ante las complicaciones de la situación que presenta; pero la película es una comedia, no es un documental. La trama es signo, y me ha sacado lagrimillas. Muchas, de maneras menos evidentes que la protagonista de esta historia -la trama es signo, insisto-, nos metemos en carreras lastimosas para salvarnos de donde no nos sentimos seguras. En la carrera se gastan los zapatos y a veces otras cosas.

Enhorabuena por la escena en que la madre dice que su madre era horrible y ella era solo una niña.

Silvia Parque

Un clásico de mañana dominical

Despertar sin oír el despertador, orinar nada más para poder seguir en la cama; llevar un chocolate a la posición horizontal y saborearlo medio dormida; fantasear: lo que corresponde a fantasear y volver a dormir, otra vez cansada, del cansancio rico. Despertar, ver que son más de las once. Beber algo dulce... Un "clásico" de mañana dominical: redondeado.

Silvia Parque

"Las histéricas somos lo máximo"

En mi rancho, el Psiconálisis era algo que pasó hace mucho, mucho tiempo. Pero me lo encontré en Querétaro, y resultó que estaba en otras partes del mundo...

"El hecho de que en nuestra cultura haya más histéricas..."


Silvia Parque

sábado, 24 de agosto de 2013

Notas sobre la culpa

1. La desfachatez en nivel 1, se acompaña de un poco de culpa.
2. Afortunadamente, con un frío moderado, la culpa se congela.
3. La culpa que no congela el frío, puede descomponerse en elementos inocuos.
4. La culpa residual es inofensiva.

Silvia Parque

Es difícil siendo común y corriente

Llegado el caso, nos convertimos en héroes, o no... no se puede reclamar que no: no todo el mundo tiene dotes para la heroicidad. Luego están los mártires o los abnegados, que hasta buscan la oportunidad para el sacrificio; ellos lo gozan. Lo difícil es simplemente pensar en el otro y hacer una de esas pequeñas renuncias invisibles, para su bienestar.

Silvia Parque

Cuando la gente se descompone

Cuando alguien está pasando por un momento tan malo que le "descompone" de modo que se porta fastidioso o francamente grosero, hace falta inteligencia, habilidad y tacto, para comprenderle, compadecerle y tolerarle, marcando a la vez el límite que asegura nuestra integridad. No todos tenemos esos recursos, y no hay obligación de comprender, compadecer o tolerar. De hacerlo, en ningún caso es necesario ni bueno colocarnos como recipiente para la toxicidad de otra persona.

Silvia Parque

viernes, 23 de agosto de 2013

Que la vida no vale por acá...

Epigmenio Ibarra tituló "La vida no vale nada" a su columna de hoy en Milenio. Leo varios comentarios en los que se le critica por algunos dichos. Yo creo que algunas proposiciones son discutibles, pero me quedo con lo siguiente:
¿Cuántas masacres se producirán antes de que el país horrorizado diga: "Ya basta de tanta muerte"?
Me espanta e indigna la forma en que nos hemos acostumbrado a tolerar esta tragedia [...]
Me espanta e indigna escuchar a las buenas conciencias rasgar sus vestiduras ante la protesta social y dar simplemente vuelta a la página cuando se habla de masacres y desapariciones.
Silvia Parque

Revelación vergonzosa con el fin de asentar un parámetro de pena-vergüenza

Un parámetro para la pena-vergüenza, puede ser la sensación al despertar en el camión y darte cuenta de que estabas babeando. Un nivel superior sería haber estado babeando a la persona de enseguida. Siempre tengo la impresión de que despierto antes de babear, pero puedo suponer, por mera estadística, que he babeado sin darme cuenta. Porque dormida, babeo. Uno de los recuerdos más bonitos que tengo, es despertar y descubrir babeada la camisa blanca del novio con camisa blanca sobre el que dormí una siesta; eso sí que es una prueba de amor, de ambas partes.

Silvia Parque

jueves, 22 de agosto de 2013

Comer frutas y verduras

El mejor truco que he encontrado para comer frutas y verduras es comprar frutas y verduras. Es como eso de la imposibilidad de ganar la lotería si no se ha comprado boleto.

No es raro que deje que se echen a perder algunos de los vegetales que compro, pero en general trato de aprovechar aquello por lo que he pagado, y si llego al punto en que lo que hay es vegetales, será lo que coma.

No comprendo cómo se puede sostener el argumento de que un niño pequeño no come frutas y verduras porque no quiere, si los padres -o tutores- controlan qué hay y qué se sirve -o qué está al alcance- del niño.

Silvia Parque

Antes de dormir

Hay que tener cuidado del punto al que puede llegar el cansancio. No es saludable llegar a la cama a rastras, a perder la conciencia en cuanto el cuerpo queda en horizontal. Me gusta llegar a la hora de dormir con algo de cansancio que indique que el día ha valido la pena, pero con ánimo y lucidez para mis rituales de antes de dormir.

Silvia Parque

miércoles, 21 de agosto de 2013

Vestirse para una misma

Estrené una blusa que me encanta, de una tela deliciosa. Durante la mayor parte del día, permaneció cubierta por una chaqueta gruesa. Pero me hacía sentir feliz: feliz del modo "qué bonita soy". He oído hablar de esa experiencia respecto a la ropa interior, por parte de mujeres cuya ropa interior no es vista por nadie más que por sí mismas. Es un gran efecto.

Silvia Parque

Estimado cliente: cobro por cada cosa que haga

El cliente pide que por favor escriba lo que dije. Respondo que no. Parece sorprendido. Le ofrezco que si quiere, tome nota cuando hablo. Su compañera, la cliente, le explica que él escribe con mucha facilidad, pero que para las demás personas implica esfuerzo. Aclaro que también a mí me resulta fácil, pero que es trabajo, y lo cobro caro: que incluso cobro por una plática como la que estamos sosteniendo.

Es importante crear cultura, no solamente de que el trabajo intelectual se paga, sino de "qué es" el trabajo intelectual.

Silvia Parque

Sí: tú: la que siempre me dice cosas bonitas

Hoy tuve una conversación íntima con una mujer que trata de ser feliz de un modo que la está lastimando, y que creo que puede hacerle daño. Me dejó preocupada. Le escribo lo que sigue:

Te dije que estás mal de la cabeza, y sigo pensándolo, pero me disculpo; habría sido bueno que simplemente te escuchara y fuera un apoyo. Es que no tengo gran experiencia en eso, y sobre todo: me hace sentir cosas el que hagas las cosas que haces. Profesionalmente me enseñaron a no dar consejos, pero no te hablo más que desde el aprecio y creo que desde la empatía... y bueno, una se pone aleccionadora cuando son tocadas algunas fibras sensibles. 

¿Cómo podría hacerte ver que vales todas las cosas buenas que quieras que te pasen? ¿Cómo podría mostrarte que no es necesario que te pierdas de nada, que puedes vivir todo lo que quieras sin necesidad de que te expongas en carne viva? Para todo hay tiempo, aunque a veces parezca que la vida se nos escurre. No se trata de seguir los patrones morales que otros imponen; no se trata de ser "buenas": no es cuestión, siquiera, de lo bueno y lo malo. Se trata de que te cumplas a ti misma. 

Cuídate. Lo que sea que decidas hacer, que sea lo que tú quieras. Por eso piensa: ¿qué es lo que de verdad estás queriendo?

Silvia Parque

martes, 20 de agosto de 2013

Canciones para extrañar

Persona a persona  "Mis dedos ansiosos marcando de nuevo, deseándote ahora en este momento".

Si nos quedara poco tiempo  "Si no te he dicho suficiente que te adoro con la vida..."

Sexo, pudor y lágrimas  "A veces no pienso, me vuelvo tan frío y no estoy, a veces me ausento de mis sentimientos..."

Silvia Parque

Mi locura es eléctrica

Hay unos circuitos neuronales que encienden ante determinados estímulos, más o menos reconocibles, y empiezan una fiesta privada que se retroalimenta a sí misma automática e insaciablemnte. No sirve pelear con ellos.

Opté por jalar un cable o el otro, a ver cuál detenía, cada vez, el suministro de energía... poco a poco fue siendo reconocible qué jaloncito funcionaba. Hoy veo el parloteo de mis preocupaciones como a una serie de luces de navidad.

Silvia Parque

Refundarse

Es posible cambiar de hábitos, superar miedos, tener modos de comunicación más eficaces, sin cambiar de fondo, es decir: sin moverse de la posición en la una ha estado, y de la identidad construida.

Si duele hacer ejercicio cuando una no se ha movido en mucho tiempo, si duele estirar las piernas después de un viaje largo en autobús, duele muchísimo más cambiar la posición vital con la que una se ha parado a sostenerse en la vida. Moverse de ahí plantea la posibilidad de cambiar de identidad. Con los años nos volvemos más de esto y menos de aquello, cambiamos gustos, modos, mejoramos en ciertas cosas y nos enviciamos con otras, pero nos mantenemos siendo lo que quedó construido cuando teníamos cuatro o cinco años. Cambiar eso es hacer la revolución; creo que es lo más grande que pueda una hacer por una misma: refundarse.

Silvia Parque

lunes, 19 de agosto de 2013

La cola de caballo como alegoría

Por favor: no haga que los ojos de su hija sean rasgados.

Quito la liga, acomodo el cabello con las manos y pongo la liga otra vez a trabajar. Siento el estiramiento. También siento una especie de orgullo de mí misma que viene del pasado lejano. Del baño a la puerta del Departamento, traigo al presente la tirantez de años bien peinados de infancia. La tensión se acumula. Nuestro prestador de servicio social me dice algo que sé perfectamente: a las niñas con colas de caballo restiradas, les duele la cabeza. Tengo una epifanía: la cola de caballo como alegoría... Me quito la liga otra vez y me recojo el cabello en versión "me la paso a gusto".

Silvia Parque

¿De cuál Psicología?

Cuando sale a cuento que soy psicóloga, en las presentaciones, muchas veces preciso que no soy psicóloga clínica, porque la gente suele suponer que todos los psicólogos son clínicos. De hecho, cuando entré a estudiar Psicología, aunque la pensaba como mera herramienta para escribir, lo que tenía en mente era la psicología clínica.

Hoy tuvo lugar una de esas conversaciones, y cuando dije "psicóloga social", la persona junto a mí aclaró a la otra persona: "de escuelas" -seguramente porque trabajo en una universidad-. La persona junto a la persona-junto-a-mí, se apresuró a corregir: "no, de comunidades". Ni lo uno ni lo otro. Para acabar pronto, donde no va a tener lugar una conversación más profunda o interesante, suelo atajar: "digamos que soy de laptop y libros, y no de personas".

Silvia Parque

Películas para ser oídas

Rafael Avila me dijo que podría reconocer una buena película porque necesitaría oírla; es decir, que si solamente la oía, me perdería de algo importante para entenderla. Es un criterio que utilizo para poner películas de fondo mientras trabajo: que no necesiten ser vistas, que no merezcan toda la atención.

Silvia Parque

domingo, 18 de agosto de 2013

Lo básico

Cuando se trabaja en consultoría, supongo que de cualquier tipo, lo de "el cliente siempre tiene la razón" no aplica igual que cuando se trabaja en ventas. A una consultora, en reducidas cuentas, se le paga por su opinión; de compartir el parecer del cliente, no habría necesidad de la consulta. Así que estaba preguntándome cómo decirle al cliente mi opinión, que se opone a una de sus pretensiones originales respecto a la cuestión para la  que me consulta. Como no podía dedicarle tiempo a elaborar un discurso, opté por el básico: decir lo que pienso como lo pienso. Creo que funciona.

Silvia Parque

El trabajo doméstico

El trabajo doméstico es literalmente fundamental: se requiere para que las actividades económicamente productivas, puedan tener lugar. Que el trabajo doméstico no sea una actividad económicamente productiva se debe a lo que se entiende por "productivo" en el lenguaje de la Economía; no se debe a que "no produzca". El trabajo doméstico genera, sobre todo, condiciones de posibilidad para la vida, ¿y qué hay más fundamental que eso?

No se requiere ser buen observador para ver las dimensiones del quehacer de la casa. Las personas que deciden dedicarse a esto, al servicio de sus familias, harían bien en estar conscientes del tamaño y la importancia de lo que está en sus manos. Lo justo es que conviertan a todo el que viva en casa, en colaborador de lo que todos necesitan que funcione. Como se sabe, usualmente las "personas que deciden dedicarse a esto" son mujeres. Se ha supuesto que la mujer es quien puede criar, y dada una asociación funcional entre crianza y cuidados de la casa, ellas son las que se quedan a barrer, trapear y demás. Pero los hombres pueden optar por ser amos de casa; ya hay algunos.

Luego está el caso de las personas que se dedican a las casas, no de sus familias, sino de otros. ¿A qué persona que alguna vez haya "hecho el quehacer", se le ocurre que eso no es un "trabajo"? Porque si queda claro que es un trabajo, ¿cómo es que no queda claro que requiere condiciones laborales dignas, igual que lo requiere el obrero de la fábrica y el creativo de una empresa de publicidad? Otra cosa es la tacañería. Supongo que en el fondo, todos quisiéramos tener todo gratis, o por tan poco, que no lo sintiéramos. Pero si algo habría que cuidar y pagar con gusto, es lo que nos arregla la vida.

Silvia Parque

Diferentes formas de seguir blogs

No sigo a todos los blogs que me gustan y que quiero seguir leyendo. Es una cuestión de administración para fines prácticos, buscando no saturar los diferentes canales por los que recibo información, y también es una imposibilidad técnica porque a algunos no he encontrado cómo seguirlos -tengo una gran área de oportunidad en este asunto: aún no me queda claro qué es un "feed"-.

Los blogs que sigo habiéndome convertido en "seguidora" aparecen en mi lista de lectura de blogger. A otros los tengo en los blogrolls de los blogs, y desde ahí noto sus actualizaciones y voy a ellos. También utilizo los blogrolls de otros blogs, como mis directorios (los de Inma y Dolega, para ser precisos). Tengo suscripciones que me llegan al correo electrónico. Marco "favoritos" en BoosterBlog para darles la vuelta. Hay otros que simplemente están en mi mente, y tecleo su dirección en la barra de navegación, o los googleo.

Silvia Parque

sábado, 17 de agosto de 2013

Palomitas

Es muy difícil determinar cuánto tiempo debe pasar un sobre de palomitas para microondas, en el microondas. Las instrucciones manejan un rango que, según la marca, puede ser tan amplio como "de 2 a 5 minutos", además de advertir que lo que pase, depende de la potencia del aparato. Yo prefiero que queden granitos de maíz sin explotar, a que todo huela a ahumado porque se han quemado los de en medio.

Con tanto desarrollo tecnológico como existe, podrían inventar algo para solucionar esta dificultad: que todos los granitos explotaran al mismo tiempo que el sobre impidiera entrar a las ondas, cuando las palomitas ya están hechas...

Silvia Parque

Si no quieren, y también si quieren

No hay por qué suponer que todas las personas quieren lo mismo. Tampoco "todos los hombres" o "todas las mujeres" quieren las mismas cosas, aunque "la mayoría de los hombres" o "usualmente, las mujeres" quieran ciertas cosas. Del mismo modo, no hay por qué renegar de lo que queremos igual que casi todos los de nuestro género, o igual que casi todo el mundo. Hay quien no quiere-querer algo, solamente porque no le gusta la idea de entrar en el conjunto de la mayoría; pero hay que dejarnos ser plenamente cómo somos, con lo que tengamos de comunes.

Silvia Parque

Esperar y hacer que pase

Hay cosas que llevan tiempo. Habiendo crecido con un horno de microondas en la cocina, es difícil asimilarlo. Es una de las cosas para las que hay que ser adultos; los niños viven el tiempo diferente: si el camino a la casa puede ser larguísimo, ¿cómo van a comprender, por ejemplo, lo que tarda un bebé en convertirse en un hermano con el que se puede jugar?

Finalmente, experiencia tras experiencia, entendemos que apresurar lo que no debería apresurarse, trae consecuencias no deseadas. A veces es desalentador, pero las cosas son como son. Yo prefiero un pollo que se ha tomado su tiempo para crecer antes de convertirse en mi comida...

Pensé estas cosas al leer [AQUÍ] que  no sucederá que Barack Obama hable "seriamente sobre la regulación de la mariguana", pero que "seguramente lo veremos en las próximas décadas". Nadie se muere en la víspera, no por mucho madrugar amanece más temprano... pero por supuesto, para que pasen cosas también hay que crearles la posibilidad de existir: hay que hacerles el momento...

Silvia Parque

viernes, 16 de agosto de 2013

Sujetadores agradables

Me gusta estar sujeta. Este es mi Top 3 publicable, de cosas que sujetan:

- El cinturón de seguridad.
- Las ligas para el cabello que se estiran de modo que la cola de caballo queda
  firme.
- Un brassiere de la talla exacta, con la parte de atrás amplia, casi de tipo
  deportivo.

Silvia Parque

No me quiere

Tiene su extraño encanto descubrir que alguien no nos quiere. No me refiero a que un miembro de la familia cercana no nos quiera, o a que una pareja deje de querernos, o a que una persona que quisiéramos como pareja no nos esté queriendo, eso tiene profundas implicaciones y esto a lo que me refiero es ligero: cuando a alguien "equis" no solamente le somos indiferentes o no se siente atraído a acercarse a nosotros, sino que no nos quiere. En el otro extremo están las personas con quienes hemos forjado enemistad: esa también es harina de otro costal: ya si nos "hicimos algo", se entiende que no somos queridos -y usualmente, que tampoco hay querencia de aquí para allá-.

Pero puede suceder que sin razón de por medio, alguien "equis" no nos quiere, y es chistoso. En realidad siempre hay "razón"; si no hay un hecho, se trata de algo en la personalidad o algo en la historia de vida de cada cual, que se engancha de manera negativa. Así vamos por ahí siendo espejo, siendo fantasma y representación, y nunca es más claro que cuando alguien no nos quiere... o cuando no queremos a alguien.

Silvia Parque

La comida de tres semanas

Atravieso por una dieta de tres semanas sin lácteos y con carne solamente una vez a la semana. No es para bajar de peso ni disminuir tallas; es parte de un proceso terapéutico... una larga historia. El caso es vivir tres semanas a base de frutas y verduras, que se pueden acompañar por leguminosas y cereales. Acepté porque son tres semanas: casi solamente dos veces diez días, y luego, otra vez al mundo de la pizza y los tacos al pastor. Está sirviendo para darme cuenta de lo desbalanceada que ha estado mi dieta: los primeros días no podía ocurrírseme nada sin queso o crema, ni carne, y después, no se me antojaba nada de lo que se me ocurría sin queso o crema, ni carne... ¡habiendo un mundo de frutas y verduras por disfrutar! Es difícil cambiar las costumbres, y no me presiono. Los primeros días me llené de pan, tortilla, tostadas, galletas; pero escucho a mi cuerpo: terminé con gran incomodidad digestiva, y motivada a ir por las famosas frutas y verduras. Ahora mi despensa está surtida de nueces, pistaches, semillas de calabaza y cacahuates, pero al menos, hay una bolsa de manzanas en el refrigerador.

Silvia Parque

jueves, 15 de agosto de 2013

Reflexión en torno a los dichos atribuidos a la diputada Ana María Jiménez Ortiz

Yo comprendo a las personas. Sé que mencionarlo es pedante, pero una vez decidida a publicar esta entrada, quedar como pedante es lo de menos... así que: creo que casi siempre comprendo a las personas. De hecho, tengo una inclinación por comprender no solamente a quien piensa diferente que yo, sino a quien hace "cosas malas" -de las malas de verdad-. Soy buena para hacer de "abogada del diablo". Además, no me gusta pelear, al menos no por cosas como "dejar claro un punto". Ni siquiera me gusta discutir cuando me parece que no tiene sentido. Tiene que ver con que me parece que muchísimas cosas están mal, así que sería fastidioso ir por ahí pendiente de ellas, y sobre todo, eso me haría perderme de lo bueno que hay en lo que no es "suficientemente bueno". Creo que hay un impresionante nivel de ignorancia, cortedad e inmadurez, circulando por los puestos públicos, y por tanto, no me desgasto en molestarme por lo que dicen los políticos, por las resoluciones del Congreso del Estado Tal, o por las noticias del periódico, aunque sean indignantes y a veces -frecuentemente- duelan. También respeto a las personas. No me parece bien adjetivarlas, ni aludir a sus vidas personales cuando se trata de lo que han dicho o hecho -y no de ellas como personas-, sobre todo si se trata de que han dicho o hecho en su trabajo. No me siento tan lejana a quien considero muy diferente a mí. Tengo en cuenta que somos en razón de nuestra circunstancia de vida, que pensamos a partir de lo que nos han enseñado, y que obramos en función de nuestros recursos personales. Comprendo los motivos del racista, del xenófobo, del homofóbico, y de quien simplemente es desagradable. Usualmente, voy por mi camino consciente de que cada cual está en lo suyo, y que "lo suyo" es lo que cada cual puede; asumo que no es mi función educar a las masas, convencer a los demás de lo que me parece bueno, enmendar los errores del mundo, salvar-redimir-hacerjusticia-etc. Valoro mucho mi bienestar, que incluye mi comodidad, por lo que me las arreglo para cohabitar con los elementos imperfectos de un mundo imperfecto. Hago lo que considero que es mi parte, y me libero de la pena y del enojo... pero me estoy desviando: es que quiero exponer que no soy activista, ni militante: respeto mucho a quienes dedican su tiempo y energía al activismo y la militancia: creo que verdaderamente hace falta, y apoyo lo que puedo, desde mi sitio. Y quiero disculparme por adelantado, porque me parece mal exponer cosas que se me ocurren sobre una persona que no conozco. Pero hoy toca.

Si ESTO es cierto -tal vez sea un enorme malentendido-: pobre mujer. Pobre mujer que nunca se ha sentido poderosa sentándose encima de la verga hinchada de un hombre, llenándose del sexo del otro sin hacerle ningún caso de tan ocupada que está una cogiendo con la belleza de una misma. Pobre mujer que nunca ha sido empujada a hundir la cara en la almohada, que nunca ha llenado de dignidad una cama matrimonial siendo la puta que hace feliz al hombre amado. Pobre mujer que nunca se ha muerto de miedo probando lo que nada más se hace con quien se tiene confianza, con quien una puede cerrar los ojos, vendarse los ojos, llenarse los ojos de lo que sea. ¡Pobre mujer que parece asociar el matrimonio con "hacer el amor"! Como si los que no tienen sexo no se amaran, como si no hubiera más que amor en las decisiones vitales, ¡y como si tener sexo tuviera que ser "hacer el amor"! Tal vez nunca la han cogido, nunca la han follado; probablemente nunca vaya a coger o a follar, que ya sería mucho... Tremenda infección en los ojos debe tener, para ver sucio el amor de los que no son "ella". Y qué triste debe ser estar tan sola en el mundo; bien solos han de quedarse los que no le dan lugar a tantos que somos perversos, malos, sucios, y todos esos etcéteras que han de causarles mucho morbo. O qué terrible debe ser no estar sola y "ayuntarse" con gente que piense como ella, y que la tacharán de quién sabe qué cuando un día, tenga la suerte de que el cuerpo se adueñe de sí y, por ejemplo, se cierren los ojos, o estén abiertos y no vea, de estar tan fuera del mundo. 

Silvia Parque

miércoles, 14 de agosto de 2013

Exámenes finales en la Universidad

Las caras tristes van emergiendo por los pasillos, como peces muertos en un estanque. No falta a quien le pasa de todo como si el mundo confabulara para no dejarle estudiar o para impedirle llegar a tiempo al examen. Demasiados viven al límite: les faltan unas décimas para pasar, si reprueban la siguiente evaluación serán dados de baja, si no aprueban la siguiente evaluación no podrán hacer sus prácticas profesionales... Cuentan sus penas. Da la impresión de que piensan que esa última cosa que no salió bien, es la "culpable" de la consecuencia que en realidad ha generado una sucesión de hechos, a veces de larga data; como quien culpa al décimo taco del dolor de estómago.

Silvia Parque

Para mirar

Guillermo Luévano habla de trata de personas y de explotación laboral, en la ALTERMUNDI del martes 13 de agosto. El siguiente fragmento me parece especialmente valioso:
La trata de personas resulta invisible sólo para quien no mira con las gafas adecuadas, la graduación necesaria está en las herramientas analíticas, teóricas y prácticas, que permiten diagnosticar, identificar y denunciar los casos.
Estas herramientas se encuentran o se construyen desde la academia, las organizaciones sociales, los observatorios y sobre todo en quienes se han enfrentado cara a cara con el problema desde la función pública y en la procuración de justicia con vocación y valentía.
Silvia Parque

martes, 13 de agosto de 2013

Mejor antes

Sentir frío por la noche, antes de ir a la cama, es bueno porque una está en condiciones de hacer algo al respecto. Sentir frío cuando ya está una casi dormida, es malo porque una no querrá levantarse a arreglar la situación. Es un poco como perder al novio antes de la boda; siempre es mejor antes.

Silvia Parque

Superstición

No me di cuenta de estar viviendo un "martes 13" hasta ver publicada la entrada anterior. Afortunadamente, ni me casé ni me embarqué. En general, me sacudo como superchería cualquier supuesto asociado con mala suerte, y me quedo con todos los que se asocien con buena fortuna :) De ese tipo es mi pensamiento mágico. Pero sí tengo cuidados medio-ideáticos personales en cuanto a gestos simbólicos; por ejemplo: no pongo la bolsa o el maletín donde esté mi cartera, en el piso. Si no queda más remedio, saco la cartera de la bolsa o del maletín, o bien, coloco algo -como un cuaderno- a manera de tapete sobre el piso. Tampoco paso por debajo de escaleras, si puedo evitarlo; pero eso es objetivamente inseguro.

Silvia Parque

Entrada personal sobre el gran descubrimiento evidente del lugar de mi abuelo

Las sesiones de análisis son un gran material para el humor porque descubren lo evidente. Hay un episodio de La Niñera en que la susodicha llega de su sesión, con el tremendo descubrimiento de que ella es la niñera y su jefe es su jefe. Así llegaba yo con mi marido a decirle lo que él me había dicho durante meses, y parece que así llegan todos los analizados a sus mundos. Siempre he dicho que el análisis me enseñó lo que debí aprender en el jardín de niños: que la mamá de mi mamá es mi abuela, que el papá de mi mamá es mi abuelo, y que yo soy hija de mi mamá y nieta de mi abuela. Hoy he descubierto otra de esas enormes.

Empezó por algún comentario de mi abuela, que yo contesté señalando que habría estado bien heredar algo de la forma de ser de mi abuelo. Le di vueltas a la idea y concluí que estaría bien tomar algo de él, que seguro habría algo suyo en mí... Le escribí. Finalmente hoy dije, en el diván, que me habría gustado que él hubiera sido como un padre. Entonces ella -mi analista- me mostró mi apellido... Tanto busqué su indiferencia, y tanto que él tomó, acomodó, dispuso... distante como todos esos padres de paternidad agujerada; proveedor como le correspondía según lo que aprendió.

Silvia Parque

lunes, 12 de agosto de 2013

Televisión en internet

El aparato de televisión de mi casa, murió hace poco bajo la potencia de una arrebatadora descarga eléctrica. Era requerido, sobre todo, para el box de los sábados, pero me dio alegrías inesperadas. En realidad, películas, series y documentales: casi todos entraban a la casa por la pantalla de la computadora.

Hoy, buscando el modo de ver la cadena nacional sobre la propuesta de reforma energética, pasé del canal de Tv Milenio, a la dirección en la que transmitió CNN. Ver y oír a distancia me sigue pareciendo mágico, e increíble la forma en que internet participa en la configuración de posibilidades.

Silvia Parque

Secretos

Hoy me han contado un secreto: gordo por lo redondo de bonito que es. He asegurado que no diré nada, y no diré nada. Pero puedo decir acá, donde nadie sabe nadie supo, que me han contado un secreto. Un secreto de amor, para más señas. Secretos de este tipo se guardan en bolsitas de seda cruda, y según la hora del día, tienen aroma a vainilla o a hojitas verdes. Son secretos para recuperar la sonrisa franca, de esas de gusto por lo bueno y lo limpio. ¡Ya le habría gustado a mi abuela que así fueran mis secretos! Los míos siempre fueron algo retorcidos, y no lo digo como algo malo, sino como mera ilustración representativa: muy cada cual sus secretos.

Silvia Parque 

Mis vecinos

¿Qué puede ser mejor que recibir un regalo inesperado? ¿Que sea chocolate? ¿Que sea cacahuatoso? ¿Que  sea en una tarde con ganas de noche lluviosa?

Yo tendría que reescribir Mi vecino de arriba, porque el mío es un encanto. Qué bonito es ir por ahí haciéndole bonito el rato a los demás. En el trabajo, un vecino de Departamento -el único hombre en los cubículos de mujeres que saben de matemáticas- llega de vez en cuando a endulzarnos el lunes o el viernes. ¿Cómo no lo vamos a querer? ¿Cómo no va una a sonreír?

Silvia Parque

domingo, 11 de agosto de 2013

Viajar en autobús II

Creo que las compañías de autobuses se han esforzado en ofrecer comodidad a los usuarios. Incluso en los servicios que no son "de lujo", el entremés es de buena calidad y la televisión se ve bien. "Lujo" agregado, la experiencia puede ser muy buena. Hoy me ha tocado por primera vez, un autobús con pantalla para cada asiento. He visto tres películas de mi elección, y oí un concierto mientras me quedaba dormida. No pusieron el aire acondicionado como para conservar perecederos, y lo que es más importante: salimos y llegamos casi puntualmente a las horas anunciadas.

Mi reconocimiento para Ómnibus de México, que con todo y sus detalles, siempre me ha llevado y traído con seguridad. 

Y una pregunta: ¿se supone que es cómodo viajar encorvada? Porque mi experiencia de comodidad es muy diferente a la de los demás, y me parece evidente que los asientos del autobús tienen un diseño ergonómico. Se nota que no es un accidente que sea esa curva en el respaldo, y no otra. Pero no entiendo cómo puede ser cómodo viajar encorvada.  

Silvia Parque

Viajar en autobús

Viajo en autobús. Me hace ilusión viajar en avión, pero viajo en autobús. Hice un camino que se suponía de ocho horas, en diez horas. Eso hace que programe mi camino de regreso, con la previsión de que podría durar dos horas más de lo que se supone.

El camino en carretera es muy agradable: tiempo para pensar, paisajes, y si quisiera, una película tras otra -no leo-. Pero no es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después; si el viaje dura más de dos horas, las piernas empiezan a querer estirarse y las rodillas se quejan. Si se hace de noche, difícilmente consigo dormir más de una hora continua, usualmente cabeceo dándome golpecitos, y si es verano, paso frío porque mi termostato interno no se parece al de quienes administran el calor del camión. Pero está bien. Me gusta ir de un lado a otro.

Silvia Parque

Ejercicio

Nada tan alentador para hacer ejercicio, como una tarde llena de espejos de centro comercial, cuando una viste prendas que enseñan piel.

Hay cosas que nada más puede arreglar el ejercicio; una de ellas es la cómoda displicencia de la carnita que vive de vacaciones, en donde alguna vez hubo un músculo en servicio.

Silvia Parque

sábado, 10 de agosto de 2013

Riesgos de comer lo que sea

La tapioca es sabrosa y bonita. Parece que si no está bien procesada, es riesgoso consumirla; pero no hace falta que se trate de un pez globo para que pase eso. No creo que resulte algo bueno de empacar las manzanas con el ácido muriático, en la bolsa del mandado.

Silvia Parque

Contemplar lo previsible

La planeación implica la consideración de las incidencias previsibles. Así por ejemplo, si la hora de entrada al trabajo hace necesario desplazarse de la casa a la oficina a la hora del tráfico, que haya "mucho tráfico" no es justificación para llegar tarde: debió estar contemplado en la hora de salir de casa y en la elección de la ruta. De antemano se sabe que en cualquier empresa -actividad o tarea-, algo inesperado puede ocurrir; para eso los "fondos": en tiempo, en dinero, en información.

Silvia Parque

viernes, 9 de agosto de 2013

Donde las haya


Hay personas lindas que se enamoran de personas lindas; se juntan, hacen una vida con altas y bajas; a veces, finalmente, se separan.

Hay personas comunes que se juntan tanto que se enamoran; hacen una vida forzando las altas, sorteando las bajas; se acomodan tan bien que difícilmente se separan.

Y habemos personas complicadas. Con lo que eso tiene.

Silvia Parque

Posibilidades en torno a la hora del hijo

Entre todas las posibilidades que configuran las variadas situaciones en las que una mujer decide embarazarse, están las siguientes: hacerlo por "cuenta propia" (sea que se tenga pareja o que no se tenga), o hacerlo con la pareja (para lo cual hay que tener pareja).

En este contexto, hacerlo por cuenta de una misma, teniendo pareja, significa que una decide embarazarse y traer un hijo al mundo, en alguno de los siguientes casos:

- Independientemente de que el hombre-progenitor esté de acuerdo.
- Habiendo presionando para conseguir el "sí: hagámoslo".
- A sabiendas de que el hombre está de acuerdo solamente porque no le importa suficiente como para estar en desacuerdo.
- Con un hombre que está de acuerdo en participar de la hechura, pero que no está en condiciones de hacer nada más (por ejemplo, por estar casado -con otra-).

En los cuatro casos, la mujer puede querer al hombre nada más como donador de esperma, o puede querer que asuma el papel de padre. En los cuatro casos, habrá complicaciones para que asuma el papel de padre. Es posible y probable, que no solamente no asuma como padre, sino que las complicaciones hagan que además, deje de ser pareja.

Silvia Parque

Hago ahora


Amo con pasión cada una de las actividades profesionales que realizo por mi cuenta -quiero decir: fuera del trabajo en el que soy parte de la nómina-. Así que, cada vez que abro un archivo y empiezo a leer o a teclear, tengo esa sensación de "lo bueno que habría sido empezar hace dos horas... hace dos días". Trabajo en el hábito de "ponerme a hacer". 

Silvia Parque

jueves, 8 de agosto de 2013

Días de evaluación

Son días de evaluación en la institución de la que soy parte. Se supone que hay evaluación continua, pero la verdad es que sigue sintiéndose en el ambiente, como ha sido tradicionalmente, que hay "evaluación" cuando se aplican exámenes, se entregan proyectos o se realizan presentaciones finales.

En el Departamento donde colaboro, entran y salen jóvenes compartiendo con entusiasmo o con desánimo, según corresponda, que han conseguido acreditar o que no lo han conseguido. En cualquiera de los casos, compartimos su sentimiento; lo comparto yo, que no trabajo directamente con ellos, ¿cómo no habrían de compartirlo mis compañeras, que sí se sientan a trabajar con ellos, incluso con la manera en que organizan sus cuadernos?

Se les quiere. Deseamos de verdad que les vaya bien.

Silvia Parque

Mamá y leer

Mi mamá me enseñó a leer, jugando a la lotería. Ella aprendió a leer con unos cubos de madera que le hizo su abuelo. Yo la veía leer a Agatha Christie. Dejó que me acercaran enciclopedias, me dio El diario de Ana Frank y me retiró La noche de Tlatelolco. Luego le mostraría El carnicero, con el parche que le puso mi tallerista a la portada para ocultar la ilustración; dijo -ella-: "nada más que no lo vea tu abuela".

Silvia Parque

Me gusta / No me gusta

Inma hace su me gusta-no me gusta en ESTA entrada que titula "Paradojas", y remite a la convocatoria del blog "Entre el olvido y la memoria", a la que también me apunto:

Me gusta saber qué procede o qué corresponde en una situación. No me gusta que me den órdenes. Ni cuando tienen la autoridad para hacerlo o la amabilidad de decir "por favor".

Me gusta que me piropeen; cualquier persona. No me gusta que me miren como si quisieran ponerme las manos sucias, suciamente, encima. Que se laven las manos y las intenciones...

Me gusta ser competente en las cosas que amo hacer. No me gusta ser floja. Esta semana me he convencido de que la palabra es "floja", aunque no me guste, tampoco, la palabra.

Me gusta vivir con aves. No me gusta que vivan en cautiverio y en condiciones tan contrarias a lo que la Naturaleza habría dispuesto para ellas.

Silvia Parque

martes, 6 de agosto de 2013

El enamoramiento debe aminorar

El enamoramiento no puede sostenerse permanentemente porque es un estado alterado de conciencia. Mantenemos la marca del enamoramiento, azuzando las sensaciones asociadas con estar enamoradas; pero el enamoramiento debe aminorar y desaparecer para permitir el buen funcionamiento de actividades y procesos que requieren estabilidad; además, debe aminorar e ir desapareciendo, para dar paso al amor. El amor crece en la tierra enriquecida por el enamoramiento; pero primero, para germinar, requiere no ahogarse de lo que enamora.

No hay problema, porque una puede enamorarse todas las veces que haga falta; sobre todo, de la persona amada.

Silvia Parque

El primer paso


Creo que para que las relaciones afectivas vayan bien, es necesario que las personas implicadas estén dispuestas a participar "generando" cosas buenas y "sorteando" dificultades. A veces porque cada cual tiene sus tendencias y preferencias, un tipo de "aportación" recae sobre uno de los miembros de la relación, otro tipo de "aportación" recae sobre el otro. Hablando de las relaciones de pareja, creo que pedir disculpas, así como buscar hacer las paces o recuperar la armonía, son cosas que tocan a las dos partes.

Quién se disculpa o se acerca primero, depende de muchas cosas; según la canción: "suele ser quien ama más". Puede ser que haya algo que coloque a una de las partes en la posición de molestar o lastimar al otro, en cuyo caso, le correspondería disculparse -e ir a analizar por qué se coloca en tal posición-. Puede ser que haya uno más necesitado que el otro: más necesitado del otro -o de compañía-, más necesitado de controlar la realidad...

Silvia Parque

lunes, 5 de agosto de 2013

Vamos a la playa

Este año, toca playa. Se complicó para Semana Santa, pero se está acomodando en diciembre. Hasta ahora, va ganando Playa Azul, en Lázaro Cárdenas, Michoacán. La elección dependerá, sobre todo, de que el viaje y la estancia sean seguros

Silvia Parque

Dejar y retomar

Hace unos años, pasé un buen tiempo sin llevar agenda. Quería fallar en una cita, olvidar algo. Para contextualizar, diré que en algún momento llegué a llevar registro de cada minuto del día que pasaba despierta -literalmente-, y que el análisis de esa información produjo meses de sobre-programación loca.

Luego de unos meses sin agenda, algo ocurrió: algo penoso e inofensivo, como olvidar un encargo. Sonreí ampliamente. Como la experiencia fue grata, la probé otra vez... y otra vez. Las cosas se acomodaban como podían, y dejé de preguntarme cómo cabría la vida en mi vida.

Cuando fue suficiente, y por el bien de mi carrera, volví a la agenda. Fue difícil, y se me quedó instalada la capacidad de fallar. Está bien.

Silvia Parque

Los hijos de cualquiera

Me conmueve con pena, el peso de la carga que transmite la expresión de las personas entrevistadas en el documental "Los hijos de Hitler". Si dejáramos de creer que quienes hacen cosas monstruosas, son monstruos, estaríamos más cerca de detener las terribles cosas invisibles, que hacen las personas normales investidas del poder de lo que ahora no entendemos como criminal.

Dice Niklas Frank:
No hay ningún crimen alemán que no esté perfectamente descrito. Sólo en las familias terminó todo el 8 de mayo de 1945. Se acabó. Nadie volvió a hablar. Sólo les decían a sus hijos: "vosotros no estabais ahí, no sabéis cómo era". Y después decían: "nosotros no tenemos la culpa; no sabíamos nada y nunca vimos nada". Aunque de una u otra manera todos los alemanes participaron. Pero de eso no se hablaba. 
Dice Bettina Goering:
Yo tenía once o doce años. Estabamos viendo un documental sobre el Holocausto en la televisión y ella estaba presente. Entonces dijo: "todo eso es mentira: mentira". Nosotros le respondimos: "¿Cómo puedes decir eso? Mira todo lo que sucedió". Lo recuerdo muy bien. Después hubo una gran discusión en casa. Eso era lo que hacían para enfrentarse al pasado. Admitir lo que había ocurrido era demasiado terrible. La forma más fácil de evitar la discusión era decir que no había sucedido nunca.
Silvia Parque

domingo, 4 de agosto de 2013

Comportamiento en las moscas

Distingo tres clases de comportamiento en las moscas:

Cínico.- Husmeando en el vaso que una deja sobre la mesa por cinco segundos, tratando de posarse en el rostro, zumbando en el oído.

Lerdo.- Volando bajo y lento; en ocasiones, ruidosamente. Es prácticamente imposible ignorarlas; se compensa un poco con lo fácil que es matarlas, pero solamente un poco porque suelen ser moscas grandes, lo cual hace desagradable cualquier interacción verdugo-víctima.

Maniaco.- Volando como si estuvieran drogadas de espinacas de Popeye, en zigzags sin sentido, sin detenerse. Es posible constatar el estado mental alterado de estas moscas, cuando se les ve ignorando un vaso con restos de bebida azucarada.

Silvia Parque

Fresas cubiertas de chocolate

Alguna imaginería sobre el mercado abunda en recreo de colores folclóricos y olores naturales, yo creo que intelectualizando o anclada a la mitad del siglo XX. En los mercados que he conocido en Querétaro, y el que tengo más cerca no es la excepción, encuentro suciedad y miseria; no nada más eso, pero eso es suficiente para ahuyentarme. Me gustan más sus frutas y verduras que las del supermercado, y en eso -casi nada más en eso-, sus precios son mucho mejores; usualmente mis frutas y verduras vienen de ahí; pero usualmente yo no voy por ellas. Excepto que tenga antojo de domingo. El domingo hay un locatario en el último pasillo antes del estacionamiento, que varía su oferta para incluir, entre otras cosas: espadas de fresas cubiertas de chocolate.

Silvia Parque

A pesar y más allá del amor

Rodrigo Córdoba publica la entrada Proezas existenciales en la pareja, que asumo que es un fragmento del libro de Joan Garriga, "El buen amor en la pareja". La siguiente es una cita del fragmento:
[...] una pareja mantiene su sentido mientras sigue siendo nutritiva, creativa, y un campo abonado para acoger los movimientos del alma profunda de sus miembros, pero deja de tenerlo cuando no es así. En ese caso, hay que afrontar, tarde o temprano, la ruptura. Y el valor y el arte para la ruptura son tran cruciales como el coraje y el arte para la unión. Hay que rendirse, soltar lastre, desapegarse, aceptar. Aquí, rendirse significa dejarse llevar en brazos de una voluntad más grande que la propia, de un destino mayor, para que el dolor sea posible y nos dirija en otra dirección. Rendirse es el acto más humano de todos, porque nos enseña los límites, aquello que se nos posibilita y aquello que se nos niega; aquello que no es posible a pesar del amor y aquello que es posible más allá del amor.
Silvia Parque

sábado, 3 de agosto de 2013

La templanza, como portarnos bien

Mi abuela dice que qué chiste tiene portarnos bien con las personas a las que queremos, que el chiste está en portarnos bien con las personas a quienes no queremos. (Alguien podría decir que no le hace falta que su "portarse" tenga un chiste.) Yo pienso algo así -como lo que dice mi abuela- de la templanza. No es para cuando una está relajada y todo alrededor se mantiene apacible: hay que "usarla" cuando una empieza a sentir el cosquilleo de la tensión y no todo es como una quisiera.

Silvia Parque

Sepa, por favor

Si va a realizar un trámite en una institución pública, para el cual hay un horario establecido:

1. Llegue a tiempo.
2. Si no llegó a tiempo, discúlpese.
3. No suponga que el otro "tiene que" resolver lo que se complicó/invalidó/canceló porque usted llegó tarde.

Silvia Parque

jueves, 1 de agosto de 2013

Estimados administradores de Blogger

Tengo un blog en vistas dinámicas: mi querido PARA ANTES DE DORMIR.

Le he estado haciendo un poco de promo, primero que nada, porque es mi querido blog, pero también porque no he conseguido ingresarlo en BoosterBlog, que es mi directorio favorito. Me pide que "convalide" el registro, sigo las instrucciones, el mismo procedimiento con el cual "convalidé" mis otros blogs sin problema; pero en este caso: nada.

Tampoco he conseguido configurar las entradas y los comentarios. Por ejemplo, no logro quitar las etiquetas de cada entrada. Dejé eso por la paz, pero ahora que tuve el gusto de recibir un comentario -¡de Telma!-, no aparece ni el comentario ni mi respuesta. Eso me puso a bsucar en "ayuda" de Blogger, también sin éxito.

Así que: estimados administradores de Blogger: sigan haciéndome feliz, y arreglen esto, por favor. Ya sé que no se dedican a leer mi blog, pero tengo tanta suerte, que esta botella al mar de la virtualidad, seguro me trae algo de regreso.

Silvia Parque