martes, 30 de abril de 2013

El momento

El momento de mi cuerpo para la maternidad, no llegó por una edad cumplida sino por el atravesamiento de un deseo. Mientras me ocupo de que el resto de mi vida también esté "en el momento" de recibir a un niño, veo a las mamás que me rodean.

Silvia Parque

De refilón en el Día del niño

Se ha hecho costumbre que algunos niños "asuman" un "cargo" en su Día.

Luego de una visita a otras áreas de la universidad de la que soy parte, la Niña Rectora escuchó con atención lo que hacemos en el Departamento. Dio la opinión que se le solicitó. Aceptó un dulce; agradeció. Estaba contenta.

Es muy agradable tratar con niños bien educados. Que los niños sean "espabilados" no tiene que traducirse en que se conduzcan con confianzas que no se les han dado, como a veces parece que se entiende.

Silvia Parque

La señora de la cafetería

La cafetería de la universidad donde paso mucho tiempo haciendo cosas en la computadora, tiene precios muy bajos, variedad de productos, y comidas completas con buen sazón. Hay a quien la comida le cae pesada, a quien le parece grasosa, y quien se ha encontrado con algo que no debiera haber aparecido en el plato... pero a mí me gusta mucho. Se ha convertido en mi fuente principal de alimentación, así que ahora, además, le tengo cariño. Me hace ilusión la respuesta al "¿qué tiene de comer?", y el aroma de mi plato me llena una necesidad de impresión de "hogar" -impresión reforzada por las usuales imperfecciones del arroz-.

Este disfrute requirió trascender el genio de la señora de la cafetería. Hubo un tiempo -y no fui la única- en que preferí quedarme con ganas de lo que fuera a comprar, antes que hacer la transacción de cuarenta y cinco segundos con la mujer detrás del mostrador. Su trato es "grosero" en el sentido literal de la palabra. Cuando recién llegó a la universidad, era común oírla regañar a sus empleadas, y poco menos que regañar a sus clientes. Alguien debió hablar con ella, porque cambió su actitud: ahora trata de ser amable; sin embargo, justamente en su intento se nota más su forma de ser: su gesto es adusto desde el interior de sí misma, como si la vida le hubiera resultado muy difícil.

Para bien de todos, ahora le ayuda a atender una jovencita con mirada dulce, que lee a Saramago cuando no tienen lleno de hambrientos.

Silvia Parque

lunes, 29 de abril de 2013

La consigna

Según Walter Riso, morir de amor puede ser tortuoso; dice, en la Introducción de su "Manual para no morir de amor":
Morir de amor, asimismo, es morir de desamor: el rechazo, el insoportable juego de la incertidumbre y de no saber si te quieren de verdad, la espera, el imposible o el "no", que llega como un jarro de agua fría. Es humillarse, rogar, suplicar, insistir y persistir más allá de toda lógica, esperar milagros, reencarnaciones, pases mágicos y cualquier cosa que restituya a la persona amada o la intensidad de un sentimiento que languidece o que ya se nos ha ido de las manos.
También alienta: "Morir de amor no es un designio inevitable, una determinación biológica, social o cósmica: puedes establecer tus reglas y negarte a sufrir inútilmente. Ésa es la consigna". Y es que no son controlables ni el deseo, ni la querencia; pero sí es posible dirigir el pensamiento y gobernar los actos, y con eso basta.

Silvia Parque

Un alguien más

De pequeñitos, necesitamos un adulto cerca para el cual, colorear dentro del límite del dibujo, es decir, "no salirse de la rayita", no fuera un problema.

Necesitamos un jefe o líder, en la medida en la que necesitamos mayor visión de nuestro proyecto empresarial o proyecto de carrera.

Necesitamos un alguien más que vea donde no vemos, lo que no vemos; que nos vea asumiéndonos en la plenitud de lo que realmente somos.

Silvia Parque

Recuerdo amoroso de hace mucho tiempo

Mi primer beso vino después de una larga conversación caminando alrededor de un edificio de la escuela.

Casi al final de la conversación, él dijo: "Nada más quiero saber si alguna vez te he decepcionado". Segundos después, sin que yo hubiera respondido, añadió: "ya con eso dijiste todo"; dijo eso o: "ya con ese silencio dijiste todo".

Es bueno decir, escuchar, y saber.

Silvia Parque

domingo, 28 de abril de 2013

Complicidad

Ella me miró y supo que yo sabía. Muchos años después, esta otra mujer me miró y supo que yo había mirado.

Incluso ahora, no digo lo que supe y lo que vi. Digo nada más, que fue importante saber que podía ser cómplice.

Silvia Parque

Honestidad

Puede ser difícil decirse a una misma, claramente, qué es lo que una quiere, desde el fondo del corazón.

A veces es difícil porque los deseos profundos se entierran y quedan medio deformes por pasársela aplastados bajo un montón de sensaciones y sentimientos.

Puede ser difícil observar con nitidez cuál es la situación en la que una está parada, y más difícil, aceptar lo que se está viendo.

Pero creo que también puede no ser difícil; puede ser, nada más, duro. Empieza por decidir hacerlo fácil. Después de la decisión, se buscan y aprovechan ayudas, apoyos; siempre hay.

Silvia Parque

El ánimo

Queda claro que el cuerpo responde a lo que le damos, a lo que hacemos con él. Alrededor de los treinta años, toca aceptar que si comes mucho y no haces ejercicio, engordas; que si te desvelas todos los días, por la mañana te falta energía.

También se sabe que "la mente" o sus allegados: inteligencia, razonamiento, etc., se desarrollan o embotan según los insumos que se les acerquen. Lo mismo pasa con "el alma" Solemos darle menos importancia, pero el primer allegado del alma es el ánimo, y del ánimo depende la vitalidad. Mejor ponerle atención.

Silvia Parque

sábado, 27 de abril de 2013

Tan gracioso, mi inconsciente

Cada una de las pequeñas decisiones aparentemente sin importancia, tiene relación con las cosas profundas o trascendentales. No es buena idea estar buscando esa relación: el ejercicio quitaría el tiempo, cansaría y no dejaría vivir con naturalidad; pero a veces, la relación se hace evidente: un significado se revela.

Estos insights dan risa.

Silvia Parque

Di por qué

Están los niños del escenario, y los que tenía a mi alrededor; me voy a centrar en el del asiento de atrás:

Parecía de unos tres años. Todavía no puede con las sílabas trabadas, pero ya terminó de aprender la estructura gramatical, y tiene un amplio vocabulario; además es ingenioso y propositivo. Su papá pasó todo el espectáculo respondiendo los literalmente ininterrumpidos porqués, que solamente se detuvieron cuando empezó "Di por qué". Cantó esa canción como si verdaderamente necesitara saber por qué cada cosa, de cada verso.

Silvia Parque

Cómo hacer que las cosas brillen por sí mismas II

Me enseña la tesis y dice: "échale un ojito a los agradecimientos". Lo hago, y sonrío como se sonríe cuando encuentras a alguien con quien verdaderamente puedes hablar, y además recibes un abrazo.

En lo que deliberan los sinodales, llamo por teléfono... uno de esos actos que nos recuerdan que la vida no es administración de tiempo: mi tripa se hace presente.

Regreso a la protesta, las firmas, las fotos: la Doctora ahora es Maestra en algo más. Las cosas brillan y mi tripa se siente confortada...

Un ratito antes, respondiendo una pregunta, la Doctora aludía a una cuestión de la que habíamos hablado. Creo que parte del truco para hacer que el valor de las cosas sea autónomo, incluso independiente de las conversaciones que contraen la tripa, está justo en entablar conversación.

Silvia Parque

viernes, 26 de abril de 2013

Para no morir de amor

Conocí el nombre de Walter Riso en el blog Psicoletra, de Rodrigo Córdoba. Hoy me llegó su Manual para no morir de amor; un libro muy sencillo, muy claro, basado en ejemplos, que me ha sobrecogido.

Es realmente un manual de supervivencia; un camino para recuperar la dignidad.

A veces tenemos idea de que la dignidad está en el paso enhiesto -y algo tiene que ver-, pero está más bien en la identificación plena con una misma. Si es plena, el respeto viene por añadidura. No es posible estar bien con otra persona, sin una identificación plena con una misma.

Silvia Parque

Encontrar

Encontrar en la bolsa que no habías usado en un buen rato, un olvidado paquete de chocolates de los que no venden en la tienda, es una señal más de que cualquier cosa puede pasar.

Tratar de predecir el futuro provoca un desgaste que no se compensa con ningún tipo de control sobre las infinitas posibilidades que siguen existiendo. Conviene confiar en La Providencia, y meter la mano en las bolsas que no hayan sido usadas en un buen rato.

Silvia Parque

Libertad

Planeé hacer un pago en el banco y llevar a cabo un trámite, ya con el recibo. Los viernes salgo temprano de la universidad, así que fue el día elegido.

Antes de llegar al banco, recordé que necesitaba llenar y presentar un documento que me enviaron por correo electrónico. Ni siquiera había descargado el formato, pero tenía suficiente tiempo.

Encontré el banco casi vacío, pagué, y fui a un lugar cercano a rentar una computadora con internet, para descargar el documento, imprimirlo, etc. Entonces leí en el correo con el adjunto, que podía escanear el multicitado documento y enviarlo con el recibo, vía electrónica. ¡Una hora de camino, ahorrada!

Hice lo que correspondía, y fui a buscar donde comer, rumbo al lugar donde vivo. No encontré nada como lo que buscaba, y recordé un lugar que vi muchas veces desde el autobús escolar (administrativos y docentes usamos también "el pollo" -como lo llaman los estudiantes-); se me antojaba llegar ahí, pero tendría que rodear tal vez unos diez minutos. Hasta hace un par de semanas, habría pensado que no tenía sentido el rodeo. Pero claro que tuvo sentido. Deseaba ir a ese lugar, y no había ninguna razón para que no fuera.

Comí rico.

Recordé para qué sirve la libertad, y que la libertad más importante es la que nos libera de nuestras auto-ataduras.

Silvia Parque

jueves, 25 de abril de 2013

Estrenando

Volver a hacer planes es un poco revivir. Volver a ocuparte de los planes es revivir. ¡Y siempre se siente tan nueva la vida!

Con el impacto de resucitar, nos quedamos medio en la entradita en el proceso de ir viviendo, medio sin querer abrir el regalo... -capaz que no es para nosotros-

Recuperar la ilusión es fundamental para encender la marcha y meter el cuerpo entero al mundo que no ha dejado de moverse. Pero la idea de recuperar la ilusión implica que ahora se tiene una ilusión que había habido anteriormente, y la ilusión recuperada siempre es nueva -no puede ser la que haya habido-.

Si los planes y la ilusión resisten el encuentro con lo que nos motivó a entrar en el baúl sin color, ni sonido ni marcha, entonces ya estamos estrenando vida.

Silvia Parque

Sorpresas

Las sorpresas que da la vida tienen más que ver con lo poco abiertos que teníamos los ojos, que con otra cosa. Pero sí: pasan ocurren suceden acontecen, cosas inesperadas que llegan a sorprender.

Las sorpresas que dan las otras personas pueden considerarse un subtipo de sorpresa que da la vida, con mayores condiciones de posibilidad.

La sorpresa en todo su esplendor es la que nos damos a nosotros mismos.

Silvia Parque

miércoles, 24 de abril de 2013

Karma ecológico

Soy de una generación que para algunos procesos necesita tener a la mano las hojas impresas, y como no estoy sobrada de habilidad en cosas de oficina, mi uso de papel empezó a crearme un karma ecológico para tener en cuenta. A eso se le junta una excesiva compra de botellas de agua esta semana; así que más vale que haga algo para compensar.

Silvia Parque

Mis casas

                                                      Yo: Es que "casa" no me la creo, y "cuarto" me suena mal.
                                                              R: Es tu espacio.

Siguiendo el ejemplo de Matt, y aprovechando su empujoncito, va el recuento de mis casas:

Mi casa era la casa de la abuela. La más grande y bonita de la colonia. Tuve una preciosa recamarita durante unos años, y luego una recámara que marcó mi paso de niña a niña-grande. Aunque puede decirse que viví ahí mis primeros once años enteros, para mí es muy importante una breve temporada que mi mamá tuvo una "su casa" donde vivimos juntas -mi corazón fue felicísimo: creo que nadie se enteró-.  Antes de eso hubo otra casa, que mi mamá compartió por un tiempo mucho más breve, con un señor con el que se casó... ahora que lo escribo me pregunto si en realidad viví con ellos: siempre di por hecho que sí, dado el recuerdo de la recámara que tenía en esa casa... ahora entiendo que podría ser un recuerdo de algo imaginado.

Nos mudamos a una casa "de paso" cuando mis abuelos se divorciaron. No fue una experiencia alegre para mí, pero tampoco duró mucho. Cuando estuvo lista una casa nueva a la que identificaré como "1", nos mudamos. Luego estuvo lista otra casa nueva a la que identificaré como "2", y nos mudamos. El plural del que hablo incluye a distintas personas cada vez. Mi mamá no siempre vivió en la casa de la abuela, y hasta este punto de mi relatoría, yo sí. Cuando terminé un proceso de crecimiento importante, le dije que quería vivir con ella, y entonces, por primera vez, "me mudé", en singular. La casa a la que llegué, ya apareció en la lista, es la casa "1"; pero para mí cuenta como otra casa, porque ahora era casa de mi madre.

Por cosas de la vida terminé mudándome otra vez en plural -con madre y hermana pequeña- a la casa "2", de la abuela; pero ya no me "instalé". Me casé, y como corresponde: me mudé. Me sentía soñada "poniendo mi casa". Amé cada pared y rincón de ese lugar. A los ocho o nueve meses, mi familia de origen cambió de ciudad de residencia, y mi pequeña familia de dos, se mudó a la casa "2", que se quedaba vacía. Poquitos años después, vine a Querétaro. Renté un cuarto en la casa de una familia. Me parecía de cuento: subía por una escalera de caracol y tenía una vista hermosa del centro de la ciudad. Cinco meses después, me alcanzó mi esposo. Yo ya me había movido a un lugar donde pudiera llegar él. Según yo era un cuarto pintoresco en un ambiente como el de un pueblito, pero él encontró un cuarto de vecindad en un barrio pobre. Así que nos mudamos a "una privada" con un jardín enorme. Era un cuarto largo que había sido un lugar para hornear pan, así que teníamos una cocina desproporcionadamente grande.

Hubo otra mudanza, donde se fraguó mi aprendizaje de que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Después, nos cambiamos a un lugar sacado de mis sueños, en el centro de la ciudad. Según una persona que conozco, es una tapia; pero a mí me encantó hasta que llegó el tiempo de cambiar de aires.

Silvia Parque

martes, 23 de abril de 2013

Me agradan los señores

Me agradan los señores que se toman su tiempo para hablar, y que saben lo que dicen. Me gustan sencillos; puedo disfrutar la arrogancia en los jóvenes, pero en un hombre maduro me parece ridícula.

Me gustan muy amables, con educación formal y de la otra. Me entusiasma la idea de que tengan más y mejor educación que la mía. No me entretiene la información, pero puede encantarme el criterio.

Indispensable que se les note la edad.

Me acordé viendo ESTE PROGRAMA de Primer Plano.

Silvia Parque

Mañana que pasado

Logré desmitificar el cierre cuatrimestral del Departamento donde presto servicios a cambio de dinero y galletas.

Pensé que eso haría eficiente dicho proceso de cierre; pero no. No al menos en lo que me corresponde -mis compañeras están listas con lo suyo, a tiempo-.

Así pasa con otras cosas. Puedes entender que no hay tragedia; puedes entender qué es lo que corresponde, y de todas maneras cuesta trabajo, y a veces el proceso tarda más de lo que desearías.

Silvia Parque

lunes, 22 de abril de 2013

Caos por expansión

He convertido el Departamento en el que trabajo, en la casa del caos.

Organizo mente y documentos expandiéndome en el espacio, así que estoy abarcando el mueble modular que es mi espacio de trabajo, el mueble de recepción, la mesa redonda para reuniones -y una de sus sillas-, la mesa de centro de la sala, y el escritorio de una oficina que está temporalmente vacía. Esta mañana ocupaba también los sillones de la sala, pero como entró gente, quité las cosas de ahí.

Mañana regresará la normalidad... antes de que llamemos la atención.

Silvia Parque

El anuncio

Así como de niños nos enseñan que "por favor" y "gracias" son palabras mágicas que abren puertas y conceden deseos, en la adolescencia habrían de enseñarnos que "tenemos que / necesitamos hablar" actúa como hechizo demoniaco, con hombres y mujeres pero principalmente con hombres, y sobre todo con hombres a los que una un vínculo amoroso.

No es que no quieran o sepan hablar, aunque algo haya de eso; es la frase. Algo debió pasarles con su mamá y esa frase, cuando eran chiquitos.

Las variantes como "necesito decirte algo", atenúan el efecto; pero en general, les viene mal el anuncio de una conversación. Claro que si hay experiencia de que las conversaciones tienden al drama, son más bien regaño o pase de lista al expediente de fallos, razones no les faltan para huir ante el anuncio; pero he tenido oportunidad de notar que el anuncio en sí mismo, sin que medie experiencia previa desagradable, es mal recibido.

Silvia Parque

Hacer pipí [otra entrada obscena]

Orinar es un placer al que se da poco realce. Eso que coloquialmente llamamos hacer pipí, produce una sensación de desahogo que muy pocas veces, quizá ninguna, podemos lograr para el alma.

La orina, además, trasluce lo que ha sido del día. Huele a lo que comemos; se ve como se ve, por causas indirecta pero claramente asociadas a lo ligeras o pesadas que andemos.

De niña postergaba ir al baño hasta que era una urgencia cuasi-terrible. No sé por qué. Es una lástima que con tantas cosas por hablar en el diván, no quepa esta*.

Silvia Parque

* Hace rato que según la RAE, este "esta" debe escribirse "sin tilde". Siempre me incomoda cumplir esta regla. Como estoy en fase de quitarme las incomodidades "quitables", añado esta nota que me la quita**.

** Es increíble como hacer explícito algo que incomoda, molesta o entristece, puede disminuir o eliminar la incomodidad, molestia o tristeza; funciona sobre todo, con cosas sin importancia.

domingo, 21 de abril de 2013

Ensayo la calma

Me dicen que las cosas pasan por algo; que no hay mal que por bien no venga. Sé que cualquiera que sea la realidad, lo que no es bueno es apariencia. Ensayo no pensar y quedarme con eso.

Silvia Parque

Los siete pecados capitales de la lectura

Inma, de Territorio sin dueño, me ha concedido el premio Los siete pecados capitales de la lectura. Corresponde responder una pregunta por cada pecado capital, y premiar a siete blogs. Como mi premiadora ha dicho que hace lo que le da la gana, sigo su ejemplo y se me ha ocurrido algo diferente para conceder el premio. Estará en unos días. Por lo pronto, las preguntas:

1. Avaricia. ¿Cuál es tu libro más caro y el más barato? No suelo comprar libros: me llegan. Tuve una primera edición de un libro antiguo, que sé que valía mucho dinero. Solía comprar libros de segunda mano, hasta de cinco pesos.

2. Ira. ¿Con qué autor tienes una relación amor-odio? MOMENTO INAPROPIADO PARA RESPONDER ESTA PREGUNTA.

3. Gula. ¿Qué libro te devoras una vez tras otra? Puros de amor.

4. Pereza. ¿Qué libro no has leído por flojera? Muchos. No me importa no leer los que no me parecen atractivos, pero sí no leer los que me atraen. No es flojera a secas: mucho tiempo no me permití hacer cosas que disfrutara mucho.

5. Orgullo. ¿De qué libro hablas para sonar intelectual? En su momento, hablé del que hiciera falta. Ya no estoy en ambientes donde se requiera esa pose, ni en edad de posar si no hay beneficios concretos más allá del ego.

6. Lujuria. ¿Qué encuentras atractivo en los personajes femeninos o masculinos? Que se parezcan a mí, que lo que hacen o lo que les pasa me remita a mis experiencias, o que cambien.

7. Envidia. ¿Qué libro te gustaría recibir como regalo? Uno que he visto ir y venir, del autor al ilustrador. Pero no entiendo por qué está pregunta para el pecado de la envidia. Más bien sería: ¿qué libro de otra persona te gustaría tener? De niña quise una colección de cuentos de mi prima; eran un cuento para cada día, de Disney. He querido tener la edición de La isla del tesoro con ilustraciones, que me prestó una amiga, pero no encuentro sino el libro con puro texto.

Silvia Parque

Un premio por la mañana

Inma, de Territorio sin dueño, me ha concedido el premio "Los siete pecados capitales de la lectura".

Se trata de responder preguntas, y eso me hace ilusión. Pero lo haré en la siguiente entrada, porque dedico la presente a publicar que esta deferencia por parte de la bloguera más premiada a mi alrededor, llega en el momento exacto en el que trataba de volver a sentir gusto por lo que me da gusto, y de dar valor a mis gustos, en independencia de la presencia/ausencia de quienes no son yo... de cualquiera que no sea yo. Hasta de quien es bien importante.

En verdad, nuestros actos pueden ser vía para que mensajes de Dios -la Vida, la energía del universo, o como le quieran llamar- lleguen a donde están necesitándose.

Silvia Parque

sábado, 20 de abril de 2013

Sin resistencia


Hacia afuera, respecto al mundo: crear la resistencia que permita plantar los pies sobre un suelo donde cabe el que se hace lugar.

Hacia adentro: respirar, asimilar: rendir las intenciones ante la dirección de la inteligencia divina, del amor superior a mis fuerzas.

Silvia Parque

¿Cómo hacer para que las cosas tengan brillo por sí mismas?

Para que la madera y el metal brillen, hay que pulirlos; el bruñido puede provocar una especie de brillo apagado; pero si se quiere brillo como típicamente se entiende el brillo, hay que pulir.

Para que los zapatos brillen, hay que cepillarlos sin apretar las cerdas contra el zapato, hay que dar muchas pasadas rápidas con el cepillo, dejando "aire". Eso hace que brillen.

Algunos platillos, sobre todo de repostería, se untan con clara de huevo antes de meterlos al horno, y quedan cubiertos con una cubierta que puede ser más o menos brillante.

Hay productos abrillantadores para el cabello, brillo para el cuerpo y para los labios...

Silvia Parque

P.D. Sí: "cubiertos con una cubierta", justamente...

Iniciales

Estaba por aludir a Eckhart Tolle usando sus iniciales, pero "E. T." me remite al personaje de la película de Steven Spielberg, al cual iba a nombrar a través de sus iniciales, pero "S. S." me remite a las SS de la Alemania nazi.

A mi compañera de trabajo, su mamá la salvó de ser "M. A. L.", agregando un segundo nombre que añadiera una letra a la sigla. Sin contar mi segundo nombre, mis iniciales dicen "serrar" o "vi" en inglés.

Silvia Parque

viernes, 19 de abril de 2013

Comercial y espejo

Susana e Inma han hablado de la promoción de la belleza de las mujeres, y cuestiones que rodean el tema. Encontré ESTE anuncio de Dove en la publicidad que antecede a los videos de Youtube, y recordé el asunto.

Me gustó mucho la campaña de esta marca sobre "la belleza real", mostrando cuerpos "reales" de mujeres relativamente comunes. Creo que lo que mostraba aquella campaña es lo bien que se puede ver una mujer que se siente bien, y que se gusta a sí misma. Esta otra campaña sigue por la línea de la autoimagen.

Construimos nuestra imagen de nosotras mismas, a partir de muchas cosas, entre las cuales figura poco lo que refleja el espejo.

Silvia Parque

Puede una querer esconderse

Si ya hemos logrado estar habitando el mundo, tenemos el derecho a ocupar un lugar en el espacio. Es posible que vayamos por ahí siendo quienes somos, haciendo lo que nos gusta hacer. El riesgo es afectar a otros y ser afectados; vincularnos con quienes aparecen, y ser dejados.

Silvia Parque

Delante del que sabe

La PC con la que trabajo es como he oído que son algunos coches con el mecánico. Se traba, se pone loca, y cuando llamo al encargado, funciona como si nada.

- Pero abre un archivo pesado, verás... mira: ese de ahí...

Todo bien.

Le digo que tengo testigos, y me mira con condescendencia. Le digo que su presencia la repara.

Silvia Parque

jueves, 18 de abril de 2013

Una sonrisa, un dibujo

Es bueno dar algo bueno a los demás. La gente, sin embargo, atrae cosas buenas cuando menos lo necesita. Es muy bueno dar algo bueno a quien no "inspira": al malencarado, al triste. Lo que reciban puede ser muy importante.

Silvia Parque

"Si hubiera" y estrellarse contra la pared

Suelo suponer que con un poco más de esfuerzo o un poco más de calma, habría podido lo que no pude. Casi siempre es verdad; pero el punto es que no podía tener un poco más de calma ni esforzarme un poco más, cuando no pude.

Hay una película en la que el protagonista y otras personas, sobreviven a la caída de un avión. Tienen conflictos por haber sobrevivido entre mucha gente que murió. Una de las sobrevivientes es una madre cuyo bebé, al que llevaba en brazos, muere. El protagonista y ella, una tarde, van en coche rapidísimo a estrellarse contra una pared, mientras ella sostiene una caja lo más fuerte que puede. La gente cree que han querido matarse, pero no; morir habría sido un efecto secundario. Ella necesitaba saber que había sostenido a su bebé todo lo que había podido. Cuando se estrellan con la pared, y ella se da cuenta de que el objeto que sostenía con todas sus fuerzas, se le ha escapado, puede estar tranquila.

No aceptar que uno no puede el "poquito más" que haría falta en un momento determinado, puede conducir a estrellarnos con la pared. A veces, acompañados.

Silvia Parque

¡Pues eso! TO-DO

En ESTA entrada, Matt relata cómo su hijo pequeño le contaba una pesadilla. Cito un pedacito:

          - Pues eso!! Que dejábamos nuestra casa, ¡la que conocemos, todas
             nuestras cosas!.
          - Y?.
          - Y nada más, eso. Que dejábamos todo lo nuestro mamá, TO-DO, con
            lo bien que conozco yo mi cuarto y todas mis cosas, y nada, lo
            dejábamos sin más para irnos a un chalet de tres pisos.

Menos mal que era un sueño: el niño despertó en su cama, tuvo a sus papás para contarles la pesadilla, y volverá a su cuarto. La idea de dejar lo que una conoce, asusta porque nos parametramos en nuestro espacio, con nuestras cosas.

Silvia Parque

miércoles, 17 de abril de 2013

Por partes

Decido moverme de donde me está doliendo. Me muevo.

Pauso. Me refugio.

Asomo la cabeza.

Tocaría decidir moverme a donde estar se sienta bien.

Silvia Parque

Cuando tienes mucho miedo

Cuando tienes mucho miedo, no importa la edad, necesitas una luz prendida, necesitas que te sostengan. Sin embargo, cuando has crecido, el miedo ya no es a la oscuridad, ni al animal que gruñe y del que te pueden alejar los brazos fuertes de un adulto; así que se hace difícil encontrar cuál es la luz que tienes que encender, y sabes que te están dando una mano pero has de sostenerte a ti misma.

Silvia Parque

Gestionar la situación berrinche

A veces, los niños pequeños necesitan hacer un berrinche. Toca enseñarles que el berrinche no es aceptable.  Sin embargo, a veces, algunas situaciones muy difíciles por las que atraviesan algunos niños pequeños, hacen necesario que la persona adulta se alíe con pataleta y grito, porque esta parejita permite la expresión emocional de sentimientos muy difíciles de procesar, respecto a situaciones para las que un niñito o niñita no tiene comprensión, ni siquiera vocabulario -ojo con la diferencia entre sentimientos, emociones, situaciones-. Al adulto le toca abrir espacio para un berrinche seguro, marcar los límites de ese espacio -en lugar y tiempo-, y hacer respetar la integridad de quienes rodean al niño y a su berrinche. Respetar y dejar que se satisfaga la necesidad de pataleo en un momento específico, no significa dejar que el berrinche se convierta en el modo establecido de comunicación, ni se traduce en permitir daños a terceros.

En otro nivel, usualmente sin pataleta y sin grito -aunque todo es posible-, lo mismo pasa con crisis de personas adultas. Sin embargo, en el ámbito personal, un adulto no está en posición de autoridad respecto a otro adulto, por lo que no es posible "gestionarle" la situación berrinche. A veces, lo único posible es acompañar a una distancia prudente, si es que la persona en crisis acepta la compañía.

Silvia Parque

martes, 16 de abril de 2013

Hace un año, hace dos años, hace diez...

Lo que se escribe, permanece; entonces es posible revisarlo, y revisitarnos en lo escrito.

Podemos perder la conciencia de cuánto tiempo hemos dado vueltas; pero si ha quedado registrada una posición en el espacio, con una fecha determinada, y reconocemos el registro, se hace difícil sacar de la conciencia que ya estuvimos antes donde estamos, se desencadenan los recuerdos y vienen las cuentas de tiempo...

Silvia Parque

El hubiera es la recriminación de los perfectos

Dicen que "el hubiera es el consuelo de los tontos". A mí no me parece consolador. 

El "hubiera" se me aparece más bien como recriminación. Pero no lo dejo instalarse: lo que no tuvo lugar, no lo tuvo porque no me fue posible hacérselo. Se llama incompletud, falibilidad, y nos hace humanos.

Silvia Parque

Mi ausencia de almohada y mi tía Cachita

Comúnmente, a las niñas les gusta una chica mayor. A mí me gustaba mi tía Cachita. Dicen que me sentaba entre ella y un novio que tuvo. No recuerdo eso; pero sí que a su maleta le cabía todo el mundo que yo podía imaginar, y que su cabello oscuro se movía, como ella se movía, con el desenfado de quien va y viene y hace lo que tiene que hacer.

Mi tía había estudiado fuera, y trabajaba fuera, en una ciudad cercana; venía a la casa los fines de semana, a veces con una amiga. Yo me hacía la dormida o la desentendida, y las oía platicar.

Ella me revelaba el mundo. Me dijo que durmiera sin almohada para que no se me arrugara el cuello... tal vez simplemente pretendió quedarse con mi almohada alguna noche; pero yo le hice caso, como le hubiera hecho caso a cualquier cosa que dijera... y de hecho no tuve marcas en el cuello hasta que empecé a dormir con almohada... quién sabe si de todas formas me hubieran salido con la edad... todavía creo que no; lo tengo en mente porque he vuelto a dormir sin almohada.

Silvia Parque

lunes, 15 de abril de 2013

A los que están

Crecí con las necesidades materiales cubiertas, he vivido experiencias increíbles, y he tenido todo lo que realmente he querido; pero ninguna bendición mayor que las personas que me han rodeado y me rodean.

Mi familia es para dar gracias muchas veces; sin embargo, puesto que en nuestra cultura esperamos que la familia sea solidaria y afectuosa, lo que me asombra es la cantidad de consideraciones que recibo de personas que no son mis parientes.

Silvia Parque

El colchón

Un buen colchón es importante para descansar bien. Como en todas las cosas del mundo, lo bueno de un colchón depende de las necesidades del usuario.

Un colchón, además, es parte importante de la cama. Y la cama es el lugar en el que solemos rendirnos a nuestra verdad de cada día. Por eso el colchón se vuelve como una conciencia que rastrilla quiénes somos realmente.

Silvia Parque

sábado, 13 de abril de 2013

Si no les convence, pues no les convence

En ESTA ENTRADA de Susana, en su blog "Mi nueva vida", comenta respecto a una generación de adultos jóvenes que se han quedado en casa de sus padres, que: "la compensación de tener una familia propia no les convence". No se refiere a personas autónomas que han optado por la soltería, sino a personas que no son autónomas y por tanto, en consecuencia, no podrían hacer vida con otra persona, a menos que la otra persona hiciera de mamá2 o papá2. Habla de "compensación", porque tener una familia propia o simplemente, una vida propia -en autonomía-, supone esfuerzos e incomodidades.

Me gusta lo de "no les convence" porque expresa que compartir la vida, en pareja o familia, no es lo que todos quieren. A veces se nos olvida que otra persona puede no querer lo que consideramos que es "lo mejor"; que para esa otra persona, "lo mejor" puede ser otra cosa. Lo que es más: alguien puede rechazar lo que él mismo o ella misma considera "lo mejor": puede no querer lo mejor... puede no querer lo bueno. Sea por lo que sea: si su condición y circunstancia hace que no le convenza estar en pareja o en familia, ¡pues no le convence!

Silvia Parque

Desde el principio

Vamos a revisar desde el principio...

Así se encuentran las cosas perdidas, los errores en los procedimientos, el desperdicio en los recursos.

Así se encuentra también donde está una parada y cómo se llegó ahí.

Silvia Parque 

Han tratado de matar el árbol

Han tratado de matar el árbol que está afuera del consultorio de mi analista. Ha perdido la mayor parte de sus hojas. La vida es tan simpática que así como está se ve bello, y me puede más... le quedan apenas unos brotecitos, porque "es mucho árbol" y seguro que "es muy suyo" -como dirían en Cuéntame-.

Me ha dado una pena enorme. Quise treparlo pero me habría visto como una loca, no del tipo de loca muy funcional que soy, sino de las locas que trepan árboles de las aceras. Asi que nada más me he subido a una parte de él, de las que pueden subir las locas muy funcionales que no llaman mucho la atención de los vecinos.

No le he dicho nada, pero sé que ha entendido cuánto me puede cómo la está pasando.

Silvia Parque

viernes, 12 de abril de 2013

Lo dijo el payaso

Oí a Víctor Trujillo haciendo del payaso Brozo, decir que "las cosas tienen que cambiar para que las cosas cambien". Tal vez no lo dijo justo-justo así... Parece una verdad de perogrullo, pero muchos nos conducimos en la vida como si no lo supiéramos. 

Silvia Parque

Mensajes

Al principio, tardaba mucho tiempo en enviar algunos correos electrónicos, en el trabajo. No sabía cómo empezar, cómo terminar, en qué tono decir la cosa. ¿Pero qué puede ocurrir en el trabajo...? En lo peor que pueda pasar no le va la vida a nadie.

Hay mensajes en los que una quisiera poder vaciar el corazón y que tocaran el corazón del destinatario; se escriben con la impresión -que es mera impresión- de que tal vez bien dichos sean una puerta a cosas muy buenas, y que mal dichos cierren esa puerta inexistente para siempre. Una piensa las palabras, cuida el orden de las ideas; trata de no llorar y no reescribir. Se deja para después, se vuelve a empezar...

Silvia Parque

jueves, 11 de abril de 2013

Dinámica

Nada humano dura para siempre. Las relaciones que duran toda la vida, duran por ir transformándose en correspondencia con los cambios en las personas y las circunstancias.

Lo que está vivo, cambia. La vida depende de la capacidad de cambio y de adaptación al cambio.

Silvia Parque

Cambios

A veces nos esforzamos por hacer un cambio que conviene, encontramos resistencia y nos desgastamos.

A veces evadimos un cambio que es necesario, evitamos la posibilidad de que se haga la diferencia, y nos consumimos.

A veces llega naturalmente, cuando estamos en condiciones para recibirlo, el cambio que se haya estado anunciando.

Silvia Parque

miércoles, 10 de abril de 2013

Tortuga escondida

El padre las sacó del acuario mientras lo lavaba. Llegué y ellos estaban en eso. Fui severamente advertida sobre cuidar dónde estaba pisando. Las pequeñas andaban por ahí, como andan siempre cuando las dejamos andar solas. Los humanos hablamos. Me puse la pijama. Estuvimos de pie, sentados, etc. El padre anunció que se iba y miré el acuario limpio, con el agua limpia. No me preocupó... siempre las encuentro. Él iba ya tarde a donde iba, así que le aseguré que yo me encargaba. Al rato, vi a Turquesa; quieta; con la cabeza dentro. La llevé a su casa. Busqué a su hermana. Me ocupé de otra cosa, y un rato después volví a buscar.

Y luego otra vez. Y otra vez.

Espero oír algo al rato.

Silvia Parque

Mejor sobre premisas claras

Que "hago lo que me dicen que haga", le digo. Así evito dar explicaciones. Que "debería ser más rebelde", me dice.

Contesto que no, y le aclaro que sobre los asuntos de mi incumbencia, mantengo mi posición; lo aclaro con un ejemplo respecto al material con el que estamos trabajando, para tener una relación laboral sobre premisas claras.

Silvia Parque

Locura

Dicen que el neurótico construye castillos en el aire, y el psicótico se queda a vivir en ellos. Que locura es hacer lo mismo que se ha hecho y esperar obtener algo distinto. Yo digo que es dar vueltas y vueltas en un estrecho círculo dibujado por dentro de nuestros ojos.

Silvia Parque

martes, 9 de abril de 2013

La equivocación de origen

De verdad creo que solemos hacer preguntas equivocadas; creo que frecuentemente la equivocación de origen es hacia quién va dirigida la pregunta. Por ejemplo, se dice algo como: "¿te voy a gustar si engordo?", cuando la pregunta es: "¿me voy a gustar si no te gusto?"

De mismo modo, no es "te perdono el daño que me hiciste", ni "me perdono por haberte hecho daño", sino "te perdono todo el daño que te hice"; pero la dificultad es progresiva, por lo que raramente se llega a la tercer oración.

Silvia Parque

Nadie escarmienta en cabeza ajena

Hablo con una joven a punto de graduarse de su carrera, que trabaja y que es bonita físicamente. Me habla de su novio, que se enoja, que le ha dicho, que tal y tal. Le pregunto si sabe que un noviazgo no es un matrimonio, si sabe que el noviazgo es para pasarla bien. No es que el noviazgo nada más sea para eso, ni que el matrimonio sea para pasarla mal.

Silvia Parque

¿De cuántas formas se puede dar apoyo?

Hay apoyo desde el sentimiento, desde los actos, desde la razón. Hay apoyo en forma de palabras. Hay apoyo en la mera presencia, y por supuesto en la actitud, que te devuelve una posición digna cuando te da una mirada de respeto, de reconocimiento, de comprensión; hay un invaluable apoyo en la tolerancia, que disculpa y no exige lo que no puedes. Hay apoyo depositado en un abrazo, en una palmadita...

Silvia Parque

lunes, 8 de abril de 2013

El muerto que vino a cenar

Hoy me dijo una mujer inteligente que dejara a los muertos donde están. Estoy de acuerdo: los muertos se sepultan o se incineran, no nada más para protegernos sanitariamente, sino para deshacernos de ellos. Es una pésima idea invitar a los muertos a cenar, dejan todo apestando -y ni van a poder comer-. Las momias me parecen espantosas y los zombies, patéticos. Los fantasmas son otra cosa; pero basta con anunciarles que están muertos, para que desaparezcan del susto.

Silvia Parque 

Incluye dar amor

No hacerte cargo del niño o niña del que te corresponde hacerte cargo, está mal. Un modo elemental de hacerte cargo es dejarlo o dejarla a cargo de otra persona que acepte la encomienda.

Hacerte cargo -tenlo presente- incluye dar amor. Si no puedes darle amor al niño o niña al que te toca darle amor, y no te encargas de dejarlo en otros brazos amorosos que lo sostengan, estás igual de mal que si lo dejas sin comer.

Silvia Parque

El recuerdo querido y guardadito

Cuando era niña besaba a mis Barbies; luego empecé a besar a las modelos que parecieran más irreales en las fotos de revistas. En la pubertad, besaba al marco de la puerta. Es que tardé más que las demás en dar mi primer beso. ¡Pero qué besante me tocó! A una semana de cumplir dieciséis años. Tenía quince, pues. Un 23 de septiembre. Supo a pulpa de tamarindo.

- ¿Me das un beso?
- ¿Un beso cómo?
- Como a una mujer.

Conozco a pocos hombres que recuerden su primer beso; en todo caso, lo recuerdan quienes tienen buena memoria pero no es "el-recuerdo", querido y guardadito en su funda de gusto. Es lo que tiene la libertad masculina; se desprenden y van ligeros por la vida.

Silvia Parque

domingo, 7 de abril de 2013

Por qué no soy Sylvia Plath


No soy Sylvia Plath, en primer lugar, porque soy otra Silvia; pero aunque esa debería ser la primera razón, en realidad solamente lo menciono porque es la razón lógica. La verdad es que, aunque nadie nunca me haya confundido con la poeta norteamericana, hubo un momento en que fue importante para mí decirme que ni estoy casada con Ted Hughes, ni iba matarme. Hoy lo tengo bastante asumido como para necesitar repetírmelo, pero por si las dudas, lo veo todos los días en el título del blog.

Quién sabe... tal vez un día sea más grande el letrero que dice quién sí soy, que el que dice qué no soy.

Silvia Parque

La pregunta

Digo yo, que vamos por ahí buscando respuestas a unas preguntas equivocadas; al menos a mí me pasa. Querría decir que "me ha pasado", pero debe pasarme ahora mismo, sin que me dé cuenta. Se lo decía a mis alumnos cuando daba Seminario de Investigación: la pregunta es lo más importante. Lo digo ahora cuando doy asesoría: está bien o mal, apropiado o inapropiado, dependiendo de la pregunta; siempre regreso a lo mismo: "¿Cuál es tu pregunta?" Y es que hay preguntas que duelen como ninguna respuesta, que son una herida en sí mismas.

Ya sabemos que hay preguntas que es mejor no hacerse, pero hay otras a las que es mejor hacerles lugar, porque si no se formulan, una carga con un lastre, con un algo, que por no ser dicho se convierte en una bruma que invade el cuerpo, la mirada, los actos, los años.

Silvia Parque

Ver y saber

Esta el de verdad no saber sobre sí mismo; de eso, dice Alice Miller, a quien cita Rodrigo Córdoba en su blog:
Si alguien hubiese ayudado a Nietzsche a aceptar lo que su cuerpo sabía, no habría tenido que "perder la razón" y seguir ciego hasta el fin de sus días para no ver así su propia verdad.
Y es que hay cosas que es muy duro ver/saber.

Pero finalmente, a veces, después de procesos de crecimiento, sucede que se ve, o se sabe. Entonces está el no saber sobre sí mismo que no es verdadero. Sobre eso recuerdo a un muy sensato compañero de escuela (Jaime Oaxaca) que me dijo, hace muchos años: "Sí sabes lo que te pasa, porque no eres tonta, y también por eso no me lo dices".

Silvia Parque

sábado, 6 de abril de 2013

Horario de verano

Vi la explicación en los libros de texto de mis hermanas, pero yo soy más vieja y no me tocó explicación en la escuela. Nunca he terminado de entenderlo, porque nunca he puesto mucha atención. No creo que nos beneficie, pero es una mera impresión... el caso es que, una vez al año soy muy feliz porque puedo dormir una hora más, y una vez al año reniego por dormir una hora menos.

Toca.

Silvia Parque

Impresiones y supuestos

Esta semana, en el trabajo, hubo una sorpresa que hizo necesaria la decisión de echar para atrás toda una estrategia que había llevado tiempo armar y poner en pie. Nos habíamos basado en la impresión de que algo era de un modo, y a la hora de ver los números, no era del modo en que creíamos. Siempre sorprende que seamos capaces de guiarnos por impresiones y por supuestos sin sustento, incluso en lo profesional. Yo tengo algo de advertencia porque la formación en psicología suele iniciar con una comparación entre lo que el "sentido común" y la "creencia popular" dictan, y lo que ha descubierto la investigación científica.

Así, Fulanito se define como impuntual porque llegó tarde los primeros días de clase, cuando todo el mundo se estaba conociendo, pero si se cuentan los retardos de todos los miembros del grupo, tal vez resulte que Fulanito está en la media de retardos, que no llega tarde más veces que otros miembros del grupo. Del mismo modo, la gente puede defender a capa y espada que los miembros de un grupo social son de este modo o de tal otro, y les parece que eso se corrobora por su experiencia personal y ¡claro!, porque todo el mundo sabe que "así es".

Silvia Parque

¿Se puede amar sin sonreír?

Caí por casualidad en ESTA cartita. Hace rato presto atención a las parejas a mi alrededor... me fijo en las que parecen enamoradas y noto que comúnmente, él o ella o ambos, son demasiado esto o demasiado poco aquello para mi gusto, y me agrada darme cuenta de que mi gusto no tiene importancia... se gustan entre sí. Entonces noto que las parejas que parecen no nada más enamoradas, sino en una relación de amor, parecen -al menos parecen- amarse -sé que esto redunda-. Y el amor embellece los rostros, provoca sonrisas. Creo que el amor cuando florece provoca sonrisas hasta en medio de la pena, hasta cuando las sonrisas no alcanzan a llegar a la boca y se quedan en los ojos.

Silvia Parque

viernes, 5 de abril de 2013

Ni los niños ni las niñas son bufones

Me opongo al uso de los niños y las niñas como bufones. Ya se verá si la personita tiene más gracia que el resto de sus compañeros de generación, ¿qué necesidad de mostrar, de una vez, las quince gracias de la niñita o el niñito? Encima se les regaña por resistirse o por cansarse de hacerla de bufón.

Silvia Parque

Encuentro con la realidad

Los primeros días de casada -como siguió sucediendo con frecuencia- no coincidía con mi marido en el horario para comer, así que recuerdo llegar a la casa después del trabajo, sentarme a la mesa, y que no pasara nada. Tenía hambre y ningún plato aparecía frente a mí. Nada ni nadie me preguntaba si quería sopa.

Por esos días descubrí muchas cosas, como que la ropa no se lava sola -aunque haya lavadora-; pero lo que más recuerdo es llegar con hambre, sentarme a la mesa y contemplar que no sucedía nada. Era muy sorprendente.

Silvia Parque

Estar con todo

En ESTA entrada hablo sobre la lealtad, y respondiendo a un comentario de Inmagina, traté de definir a qué me refería con la expresión "estar con todo"... Faltó decir que creo que es importante no olvidar cuál posición se juega en el trabajo, ya que a veces por estar vinculados afectivamente con las personas, con las tareas o con la institución, operamos con pérdidas cumpliendo compromisos en nuestra contra. La cuestión de la lealtad en el ámbito laboral me queda muy clara... y no es que en otros ámbitos no me quede clara... pero estoy en trance de mover -o remover- significados y sentidos.

En cuanto a la lealtad hacia la familia extendida, el ideal lo tengo claro -y sin nada moviéndose-: apoyo a cualquiera que sea parte del grupo, proporcionalmente a su cercanía, y el apoyo no incluye participar en actos o procesos contra mis principios. Sería más o menos así respecto a los amigos. En cuanto a la familia nuclear, creo que se trata de correr el riesgo de vivir un "esto no se acaba hasta que se acaba" cuando sea necesario cualquier esfuerzo por el bienestar del otro o de la familia misma; los límites serían los límites de la fuerza física, la fuerza psíquica, y la dignidad.

Silvia Parque

jueves, 4 de abril de 2013

HAPPY SPOTS

Si usted no ha visto el feliz spot de las orejas, haga click JUSTO AQUÍ, y evoque lo que le hace sonreír.

Silvia Parque

La tentación de otra mordida

Una compañera de la universidad me dijo alguna vez que su  mamá decía que había que comer hasta que una se satisfacía, no hasta que una se llenaba. Me pareció una expresión ilustrativa; imaginé "llenar" como seguir metiendo en una bolsa hasta que no queda espacio para una partícula de polvo.

Hay un momento justo, ni una mordida antes ni una mordida después, en el que el cuerpo se satisface de alimento. Pero la carne es débil...

Silvia Parque

En busca del sinodal desaparecido

En el proceso "rumbo al título" de Maestría hay varios subprocesos. Hacer -y terminar- la tesis es el esencial; pero todos son importantes porque si falta uno, no hay título. Después de hacer la tesis, los sinodales deben leerla y dar un "sí", ahora mismo no recuerdo que significa exactamente el "sí": "sí está bien", "sí me gusta", "sí estoy de acuerdo"; pero es un "sí". No obstante, hay un pseudotrámite antes de obtener el "sí": obtener la respuesta... es decir, que digan algo... porque una quiere que digan "sí", pero lo peor no es que digan "no", sino que no digan.

Como podrá adivinar alguien que haya pasado por esto, tengo un sinodal desaparecido. No contesta el correo electrónico y no tengo su teléfono. Es una persona estupenda; estoy segura de que algo importante le ha impedido responderme; espero que esta entrada sirva como un mensaje al universo que le llegue a modo de vibra para atraerlo.

Silvia Parque

miércoles, 3 de abril de 2013

Lealtad, miedo y decidir qué hacer

Me enseñaron a estar con todo con las personas con las que asumo que me toca estar con todo; es de las cosas que aprendí en la crianza, que elijo conservar. Hasta el momento, eso no ha supuesto un conflicto en mi escala de valores o en mis principios. El miedo sí me hizo claudicar, varias veces. Ahora, adulta, siento que no tendría miedo de oponerme y sostenerme en lo que creo; pero una nunca sabe...

Silvia Parque

El Rey de chocolate

Hay algunos personajes peculiares a mi alrededor. Uno de ellos es el Rey de chocolate.

El Rey de chocolate de mi comunidad, no tiene nariz de cacahuate como el de la canción; de hecho tiene una figura tan bien lograda, que un vendedor podría hacerla pasar por arte aunque sea artesanía. Es de chocolate porque se derrite cuando se enoja, y ensucia. Alguien haría bien en regalarle un ejemplar de El Principito, con un separador en la página donde aparezca el Rey con poder sobre todo; este rey sí sabe de ciencia gobernante, no se derrite y no ensucia.

Silvia Parque

Si es necesario tratar con personas agresivas

Si es necesario tratar con personas agresivas, conviene hacerles saber, haciéndoles sentir, que no están amenazados. A menudo las personas más desagradables nada más están tratando de cuidar el espacio que ocupan en el mundo.

Silvia Parque

martes, 2 de abril de 2013

Remedio casero

Como remedio para que no me "bajara la presión" durante el día, me aconsejaron tomar agua hervida con alpiste recién levantada en la mañana; en su momento lo hice y funcionó. No tengo datos como para asumir la responsabilidad de recomendar que otros lo hagan, pero a mí me funcionó.

Silvia Parque

La despensa y el refri

Llenar la despensa y el refrigerador es una fiesta. Provoca una sensación de bienestar, en relación con la seguridad y la abundancia. Llenarlos con cosas ricas es un lujo. El proceso de guardar las cosas en su lugar es parte del festejo. Doy gracias por cada lata, por cada sobre, por cada bote, por cada caja, por cada producto a granel...

Silvia Parque

Gracias, cuerpo

El cuerpo sabe mejor que la persona lo que conviene y lo que no conviene. Sabe cuántas horas necesita dormir, cuánto y qué comer, qué ejercicios y con qué intensidad. Solamente hace falta saber escucharlo. Y hacemos tanto ruido que es difícil escucharlo, o lo hacemos callar con artificios.

Creo que lo bueno sería entendernos como la unidad que somos, indivisible, de cuerpo y "alma"; pero para efectos prácticos, para los que llevamos arrastrando la materia de "educación física" no de la escuela sino de la vida, resulta útil entender al cuerpo un poco "separadamente", de manera que sea posible pensar en él como una entidad viva respetable a la que se agradecen los servicios que presta.

Silvia Parque

lunes, 1 de abril de 2013

La máquina despachadora de café

He visto por dentro a la máquina despachadora (o expendedora o surtidora) de café. Tiene sus depósitos de polvo de cada sabor de café, debidamente etiquetados, y tiene un garrafón de agua en la parte de abajo, conectado por un tubo hacia arriba, donde se mezcla con los polvos. Es el meollo de la magia.

Las máquinas me parecen interesantísimas. Los procesos de automatización me sorprenden igual que cuando, de niña, descubrí la idea de la máquina de movimiento perpetuo.

Silvia Parque

¡Es mi mes!

Mi nombre de pila es "Silvia Abril", así que por treinta días protagonizo los calendarios del mundo.

"Abril" pertenece a la familia de "abrir", y como en este hemisferio el mes de abril coincide con la primavera, queda bien  pensar en florecimiento y en despertares. Es bonito.

Silvia Parque

Aunque no esté cerca de morir

Si creyera que indefectiblemente moriré dentro de un año, perdería los miedos; me comprometería a tope -a morir- en los sueños que apenas acaricio. Creo que voy estando lista para no necesitar esa condena a muerte. Tampoco necesito cumplir cuarenta años para darme cuenta de que era más fácil vivir mis sueños a los treinta, ni necesito cumplir noventa para darme cuenta de que en realidad cualquier momento era el mejor momento. He tenido la suerte de que el mundo siempre ha estado de mi parte. Ahora yo me pongo de mi parte.

Silvia Parque