jueves, 28 de febrero de 2013

En busca del objeto

Mi compañera, que está en otro edificio por la logística del evento del día, me llama por teléfono: la jefa necesita el objeto X; advierte que ella lo buscó anteriormente y no lo encontró. Repaso: objeto Y, objeto Z, objeto W... nada de objeto X. ¿En qué momento se decide que "no está"?

Silvia Parque

Tres dolores de pies

Después de una noche de bailar.- morado: marcando un brazalete adolorido en el tobillo.

Después de un día extendido de trabajo de campo.- mortífero: machacado: carne molida ensangrentada.

Después de largas caminatas.- calloso: localizado en las partes más usadas del pie (un costado, adelante, atrás, etc.), casi con ardor.

Silvia Parque

Galletas caseras

Se me antoja que las galletas caseras tienen un toque de sal. No me refiero al ingrediente concreto-real, que tal vez esté en todas las recetas de galletas no caseras, o falte en muchas galletas caseras.

Silvia Parque

miércoles, 27 de febrero de 2013

El chocolate en la comunicación

Tal vez no nos entendamos perfectamente, pero el chocolate me traduce tus ideas en sentimientos, y todo queda bien.

Silvia Parque

Cinco cosas que me hacen feliz en la computadora

1. Tablas dinámicas de Excel.
2. Carpetas compartidas en Dropbox.
3. Información de Google Analytics.
4. Posibilidad de edición en Adobe Nitro.
5. El recordatorio del mail, por si olvidé adjuntar o agregar destinatarios.

Silvia Parque

Hay cosas que no hay que creer

Hay cosas que no hay que creer. Las consabidas; las de siempre. Por ejemplo, de ordinario, cuando las mujeres tenemos cara de que algo terrible está pasando y decimos que "no pasa nada", sí pasa algo.

Hay cosas que no hay que creer. Por eso mismo, hay cosas que no hay que preguntar, cosas que no hay que platicar...

Silvia Parque

martes, 26 de febrero de 2013

Entre dos que se quieran...

En una casa con dos habitantes, hacen falta dos computadoras. Otros arreglos son para gente demasiado civilizada, o inteligente, o armónica, o creativa.

Silvia Parque

2000 millones de pesos

A mí me gusta el dinero. Conozco las buenas razones por las que no le gusta a otras personas. A mí sí; me gustan las monedas, los billetes (las tarjetas, los cheques...) y me gusta poder hacer y poder tener cosas que pueden hacerse y tenerse con dinero. Durante muchos años no le puse atención; pero ahora sí. Le doy la bienvenida.

Sé que casi cualquier acto económico, en tanto participa de un sistema injusto, participa también en el mantenimiento de las condiciones injustas que caracterizan al sistema. Acepto participar. Tomo rutas de acción según mis principios, que ni son los de un lado ni los de otro, pero sí están siempre presentes -y haciendo ruido-.

Así que me gusta el dinero. Me pongo agradable y muy tolerante cuando mi marido se adinera; me resultan simpáticas sus dejadeces y acertadas sus propuestas. No me lo propongo: me sucede... una cuestión sexual. El dinero de los demás no me impresiona, tal vez porque nunca he sentido que algo esté fuera de mi alcance.

Precisamente sobre el dinero de los demás, me parece que, tal como está organizado el mundo, tener muchísimo dinero es sospechoso. Claro que la apreciación de la cantidad de dinero que tenga o que maneje otra persona, depende de la posición del observador; pero algunos "muchísimos", de algunas personas, pueden estar lastimando a una sociedad entera...

Silvia Parque

Los silencios

Hay un "silencio exterior" a solas. Un "silencio interior" a solas. Y un silencio en medio de la conversación, que permite escoger la siguiente palabra.

Creo que para crecer como persona, cada cual tiene que vérselas con el silencio que le causa dificultad.

Silvia Parque

lunes, 25 de febrero de 2013

Libertad con ligereza

El día de mi examen de grado saldrán de mi casa, montones de copias leídas-consultadas-transcritas, los ya históricos juegos de impresiones y los difícilmente identificables respaldos virtuales.

Esas despedidas tan esperadas...

Silvia Parque 

El guión en la cama

Que soy muy demandante, que le dé guión. Así que repite cansinamente lo que digo, y en nuestra lengua de dos, nos sacamos la lengua. 

Entonces comentamos cualquier cosa, y me besa. Y es tan nuevo como siempre, y tan exacto como si hubiera sido lo que andaba buscando.

Silvia Parque

Mi amor

Mi amor es fallido, incompleto, brumoso. Es El Amor cuando nos descuidamos y se toma atribuciones. Es mi querer desalmado y mi pobre pero sentida consideración. Es lo que llega a tocarte, una vez cada diez años, un segundo, entre los ojos. Lo que me rinde cuando están cerca tus pretensiones de amor, desde varios puntos de vista mejores que las mías.

Silvia Parque

domingo, 24 de febrero de 2013

Discurso de agradecimiento

Así como la caricatura del actor que prepara su discurso para la entrega de los óscares, como buena tesista de carrera larga, escribí el agradecimiento de mi tesis mucho antes de terminarla. De ambas tesis.

La "visualización" funciona.

Silvia Parque

En el bosque tenebroso

A la mitad de "Blancanieves y el cazador", me reitero entusiasta de las películas de fantasía. Me gusta meterme en un mundo de magia; me gusta la maravilla. Tal vez prefiero el drama humano envuelto en colores de ficción.

Silvia Parque

Encantador, encantadora

Todo un país que yo conozco, y del que no quiero decir su nombre, debería ver "Espejito, espejito", y a Julia Roberts como encantadora bruja malvada.

Con una estética lejos de lo usual en Hollywood, en esta hermosa versión, una princesa salva al príncipe y se rebela contra la reina, sin perder el literalmente encantador modo de traslucir psicoanálisis que tienen los cuentos de hadas. El final tiene una lección que espero enseñar a mis hijas.

Silvia Parque

sábado, 23 de febrero de 2013

La casa de Bernarda Alba, II

Que cuando llega la hora, llega la hora: "[...] por encima de mi madre saltaría para apagarme este fuego que tengo levantado por piernas y boca".

Porque lo que es natural y bueno es buscar la satisfacción de la vida, que nada más se satisface con la vida: "[...] yo quiero un varón para casarme y tener alegría!"

Silvia Parque

Amor y romance desde aquí

Mi querido invitado juzgó que estoy mal de la cabeza porque me parecen cursis los videos coloridos llenos de corazones, y encuentro entre erradas y falsas las canciones sufridas que se quejan porque el otro se ha portado mal. Será que tengo unos quince años amando a la misma persona... ¿cómo va a durar una relación, si esperas que el otro, embelesado, cumpla tus expectativas de romance tipo "y fueron felices para siempre"? ¡Va a durar bullendo de drama!

Sivia Parque

Ni jarabe sabor chocolate ni gel antibacterial

Con los frascos o botes alargados donde había líquido espeso o algo gelatinoso, puede costar aceptar que el contenido se terminó. Y es que mientras queda algo, ese algo no se ha terminado; así que, si a lo lejos, en el fondo del frasco o bote, queda un resto de lo que había, una supone que terminará por descender o al menos, que podría descender, y a veces una quiere ayudarle...

Silvia Parque

viernes, 22 de febrero de 2013

Luna blanca

Es la leche más romántica del mundo. Baja en grasa: parcialmente descremada, ultrapasteurizada, adicionada con vitaminas A y D. Pero eso es lo de menos. Se trata del nombre bonito: "Luna blanca". Se ve un vaso de leche salpicando, y en el vaso un popote, blanco como la leche y la luna del logotipo.

Silvia Parque

La casa de Bernarda Alba

No se le puede poner diques al Océano. No se puede contener la vida en un cubito. Si lo intentas... pasa lo que pasa. Porque eso sí es pecado completo.

Silvia Parque

Tus resoluciones no tienen que gustarle a los otros

Tus resoluciones no tienen que gustarle a los demás; no tienen que gustarle, siquiera, a los que están cerca. Esto no solamente es un permiso que se da una misma para resolver lo que una considera pertinente, es también una liberación de los demás: no tienen que poner buena cara, no tienen que tomarlo de la mejor manera, no tienen que festejar y no tienen que apoyar siempre.

Silvia Parque

jueves, 21 de febrero de 2013

Un favor al año

¿Te ha pasado que la persona que te hace un montón de favores, te pide un favor al año, y te lo pide justo en ese momento en el que de verdad estás realmente ocupada?

Me ha pasado.

Silvia Parque

Cinéfilo Club

Me estoy aficionando a las críticas de Cinéfilo Club. Me gusta su estilo sencillo, conciso y claro.

Amo ver películas, pero no como para ver todas las películas que se me antojarían; leyendo las críticas satisfago mi necesidad de conocer historias, y así puedo depurar la lista de "películas por ver".

Silvia Parque

Consejo culinario

Cuando prepare espagueti en crema, cocine bien la crema; es menos peor que la pasta no quede bien cocida, a que la crema no se convierta en algo diferente a lo que era cuando estaba en la lata (o vaso o bote o frasco).

Silvia Parque

miércoles, 20 de febrero de 2013

A la cuarentona colgada del muchacho

Madres enamoradas de sus hijos adolescentes: si su hijo no responde a sus afanosas muestras de cariño en público, muy probablemente es porque no lo está disfrutando. Dejen sus empalagos para lo privado. De hecho, es probable que él simplemente no quiera empalagos de su mamá; en ese caso: a practicar el respetito.

Silvia Parque

He sido mala tres veces

"¡Pero qué bonita, chinga'o!" Mala

Tres veces he sido mala: con mala intención; de mala leche. Sin embargo, las dos primeras veces no me causan problema... la tercera, sí: según mi pensamiento mágico, el mal-karma-instantáneo me generó una condición que permanece.

Las dos primeras veces que fui mala, en plena adolescencia y al final de la misma, estaba conociendo y reconociendo mis posibilidades. Así pasa. Desaprobé mis actos, y después de la segunda ocasión, no tuve ganas de volverlo a hacer.

Hasta que llegó la tercera vez, no hace mucho... pero diferente. Para empezar, tuve la aviesa intención de hacerle daño a esa persona -las otras dos veces quería "hacer daño", a secas-. Sentí odio -antes, nunca-. Y no desaprobé mi acto. De hecho, si de ganas se tratara, ganas no me faltaron de repetirlo... ya entiendo por qué el mal-karma-instantáneo permanece...

Silvia Parque

Junta importante

Hay que ver el lugar que ocupa cada cual. Los gestos, los movimientos, la posición. Quién, cómo y para qué interrumpe, sugiere, describe, critica, señala, comenta. Qué palabras se eligen, qué ideas se repiten, qué mensajes no se escuchan. Quién es quién en relación con quién se dirige a quién, qué mensajes se envían en código y cuál es el código.

Silvia Parque

martes, 19 de febrero de 2013

El antojo como necesidad

Con hambre no se puede trabajar; tal vez es posible algún tipo de trabajo mecánico, pero no se puede pensar. Pero peor es el hambre específica. Cuando el cuerpo necesita algo dulce, o amargo, o agridulce, o con determinada textura o cualquier otra especificación, al menos en el caso de mi cuerpo, no se satisface más que dándole lo que anda pidiendo. Y no admite sabores similares ni equivalencias en componentes nutritivos.

Silvia Parque

lunes, 18 de febrero de 2013

Las mujeres a mi alrededor

Me gustan diferentes aspectos de muchas mujeres con las que he compartido espacios, y de mujeres que son figuras públicas y que en realidad no conozco.

Hay una mujer que me gusta especialmente -tanto, que me daría pena decírselo-. Siempre se ve como modelo de sí misma, y lo que hace con lo que no entiende, siempre me sobrecoge.

Silvia Parque

La fe

Leí hace mucho que la esperanza es la hermana pobre de la fe. La fe es la certeza de lo que todavía no tiene evidencia. No es creencia, es seguridad.

De verdad creo que la fe puede mover montañas. Y que la fe completa daría una total armonía a todos y cada uno de los momentos de la vida, esté pasando lo que esté pasando.

Silvia Parque

Viaje a Marte

William Howard escribió hace décadas "Viaje a marte", dando cuenta de la aventura en que el Mariner IV fotografió el cuarto planeta del Sistema Solar, dejando saber a los científicos, que ni había canales marcianos, ni Marte se parecía a la Tierra.

Howard hace una narración entretenida, al alcance de cualquiera con educación secundaria: ni sobre-facilita las cosas al lector, ni se excede en detalles técnicos. En la parte de atrás del "librito" -engrapado, con 20 páginas-, se lee "Servicio de Información de los Estados Unidos", así que supongo que ellos lo editan. Cuando he googleado "William Howard Viaje a Marte", buscando más información, además de enterarme de que hubo un presidente de Estados Unidos con ese nombre -William Howard Taft-, me entero de que en la Biblioteca de Catalunya tienen los mismos datos que yo sobre el ejemplar.

Como no soy conocedora de este asunto de la exploración al espacio, estoy intrigada por lo que habrá ocurrildo el siglo pasado.

Silvia Parque 

domingo, 17 de febrero de 2013

Mi vida, mi cuerpo, mi espacio, mi tiempo

Mi vida como espacio de resistencia; para darme a mi cuerpo como parte de mí, como espacio para mí.

Mi tiempo habitado por mi cuerpo; creando el espacio que resiste a mi sino; compartido pero siempre mío.

Silvia Parque

El príncipe Felipe

Cuando me enojo con mi marido, voy a la cama y fantaseo con Felipe, que es mi príncipe azul.

Felipe es muy-muy rico, y no está pendiente de ninguno de los temas que me interesan: solamente hace dinero y me hace feliz; a veces tenemos un niño pequeño; a veces tenemos un niño y una niña. Tiene un asombroso parecido físico con mi suegro, pero tiene un estilo progre como sacado de una revista... como el de mi suegro cuando era joven. Me pregunta cómo estoy, y me dice una barbaridad de cosas lindas, antes y después de darme algún regalo precioso, de traerme la comida a la cama o de llevarme al sauna. Luego, vuelve a preguntarme cómo estoy, y acabo por contarle que Luis bla, bla, bla... y Felipe, que no se enoja ni se siente mal porque yo siga queriendo al otro, me consuela, diciéndome cosas confirmatorias de que él me adora y para él soy perfecta. Entonces me levanto y voy a buscar al imperfecto de mi marido.

Silvia Parque

Por qué no soy feminista

Puesto que estoy de acuerdo con, y apoyo los postulados básicos del feminismo -del feminismo en general: hay muchos feminismos-, a menudo parezco feminista. Me honra la confusión, pero no soy feminista.

- Porque respeto profundamente a las feministas con formación, y no me siento con la suficiencia para decirme una de ellas -mi ego no me dejaría ser una de las otras, y ahí se nota que no estoy para estar-. De hecho, a mi trabajo personal afirmándome como sujeto, le falta todavía mucho camino.

- Porque lo que tiene de ideología el movimiento, me parece que, como en el caso de todas las ideologías, limita el trabajo -y el juego- con las ideas, y prefiero el trabajo -y mucho más el juego- con las ideas.

- Porque cada etiqueta identitaria implica un compromiso, y yo no quiero otro... más bien he estado deshaciéndome de ellos.

Silvia Parque

sábado, 16 de febrero de 2013

Rompope

He comprado una botellita de rompope. Lo probé cuando era niña, y si acaso habré tomado un sorbito alguna otra vez.

Casi demasido dulce, le doy un segundo trago con confianza. Voy comiendo la parte cubierta con chocolate y nuez, de mi panqué, en lo que se me sube a la cabeza el tercer trago.

Silvia Parque

Tortuga pegada

Las observé de lejos, las perdí de vista, las observé de cerca... a una... a la otra. Exploraron, escalaron. Las perdí de vista otra vez, las busqué y vi que estuvieran bien... Metí a la pequeña a su casa. Pero la otra parecía muy a gusto. Claro que suponer que un reptil está "muy a gusto", es mucho suponer.

Un par de horas después, consulté por teléfono: "¿la dejaré que pase la noche donde está?" El hombre declaró un educado pero terminante "no", que me puso a mover las cosas detrás del mueble, para sacar a la tortuga... porque les gustan los lugares donde quedan medio "escondidas". Aunque debí pensar que, en realidad, le gustan a la otra, a la pequeña...

Y la vi en la trampa. Pegada. Pegada a una trampa para ratones que olvidé hace meses, cuando fue evidente que no había un ratón en la casa.

Si  jalaba, lastimaría sus patitas. Porque afortunadamente, no estaba pegada de todo el cuerpo, sino -no sé por qué- nada más de sus dos patas derechas.

Fui a buscar a mi vecina de enfrente, que es veterinaria. Llamé al hombre, que no contestó durante toda la crisis. Sabía que iba a sacarla de ahí, pero no quería que perdiera sus garritas.

Lo logramos.

Silvia Parque

Diez horas sin máquina

El viernes he dejado la laptop con el médico: con dos médicos -nuevecitos y diligentes, muy amables, que además nos surten de dulces en la oficina-. He estado unas diez horas sin ella. Ahora está limpiecita, rápida, con otro fondo de Escritorio y con Mozilla en vez de Chrome. Mañana le harán otra intervención.

He sentido su ausencia estas diez horas. Usualmente, prendo la máquina desde que me levanto, y la apago casi hasta que me acuesto. Trabajo, me divierto, "socializo", con ella. Pero creo que fue extrañamente relajante no estar frente a la pantalla una tarde y una mañana completas.

Silvia Parque

jueves, 14 de febrero de 2013

De mi patio al cielo

Cuando era niña recibí un libro precioso, que es uno de mis tesoros; entonces no me gustó por fuera, y no entendí lo que decía; pero había llegado de manos de mi mamá, y eso lo valoraba mucho; además la imagen de la portada me parecía tan ajena que me atraía.

Cuando lo leí de mayor, fue una gran sorpresa. Hoy lo vi por ahí; al hombre también le gusta mucho, y lo habrá estado leyendo.

Silvia Parque

El amor de la buena voluntad

El amor de la plática en confianza, de celebrar sin preparar ni esperar; con sexo para cuerpos necesitados, con el gusto de darnos gusto.

Silvia Parque 

Silvia Flanders

Para mis adentros, escucho muy seguido algo parecido a "¡perfectirijillo!", y puedo tomar todas y cada una de las cosas que pasan o no pasan, como señales de algo bueno.

Creo que eso puede ser irritante para los demás. Mi suegro, por ejemplo, no trataba con nadie que hablara bien de la suegra que le hubiera tocado.

Silvia Parque

miércoles, 13 de febrero de 2013

Todo pasa

"Mira la vida como si estuvieras viendo una película cinematográfica cósmica, y entonces ya no podrá ejercer sobre ti su engañosa magia". P. Y., en La paz interior, tomado de ESTA entrada del blog Psicoletra, de Rodrigo Córdoba.

Silvia Parque

¡Que siga el buen día!

Estaba teniendo un buen día: uno de esos buenos días de los que dan para mucho agradecer; porque yo agradezco todo el tiempo, pero hay días que dan especialmente para agradecer, no por lo bueno en sí mismo, que es bastante, sino porque las circunstancias hacen especialmente evidente ese espíritu servicial de Dios, acomodándolo todo.

Así que tenía un muy buen día, con total concentración. Fui a comer, volví al quehacer. Al rato, guardar los archivos, guardar las cosas...

Y algo sale mal. Abrumadora y machaconamente mal. Estratégicamente mal; es decir: eso justo que no debía salir mal... y que era difícil que saliera mal.

Ya en la casa, El pollito pío me puso contenta; pero apenas me descuidaba, me acordaba del "tache".

Hasta que encontré ESTA ENTRADA. El primer párrafo me sacudió la molestia.

Ni tan abrumador ni nada.

Silvia Parque

Por algo se dijo "hágase la luz"

Que falte luz en la recámara no provoca mucho importante. Los monstruos no hacen leña del foco fundido. Pero al segundo día, o mejor dicho, a la segunda noche sin luz, la oscuridad empieza a ser como esa cortadita en un lugar del cuerpo que nadie tenía en cuenta...

Silvia Parque

martes, 12 de febrero de 2013

Contundente

Vamos hacia el estacionamiento de la universidad, y lamento la expectativa de faltar a mi clase de teatro.

- ¿Y por qué no puedes ir?
-  Es que tengo que acabar lo de la Xyzw.
- Ah, no: pero eso es de aquí. Y a esta hora empieza tu vida. El teatro es prioridad.

De esas conversaciones que se agradecen. Hoy fui la esposa de un prófugo.

Silvia Parque

El original: Hershey's

No es buena idea dejar el jarabe de chocolate fuera del refrigerador. El jarabe permanece en buenas condiciones, pero no es capaz de conservarse en el envase: le gusta darle sabor a mi boca antes de un trago de café cargado.

Silvia Parque

De esos regalos de la cultura de masas

Sabía de su existencia, pero lo conocí hasta la noche del sábado. Reprodujimos unas seis o siete versiones de la canción, y seguimos los pasos de la coreografía. ¡Me pone contenta! Lo he probado para trabajar y es un excelente antídoto contra el estrés.


Silvia Parque

lunes, 11 de febrero de 2013

Verdaderamente

En mi casa hay muchos cuadros en la pared.

No hay escalera.

Debería usted ver lo que ocurre cuando pido que otro cuadro se cuelgue en la pared.

Silvia Parque

Turati: "El trabajo es arduo"

"Para que el mal triunfe, basta con que los hombres buenos no hagan nada" E. Burke

"¿Cómo logras que el muerto 100 o el 10 mil sigan interesando? ¿Cómo haces para que la gente no se acostumbre a que en ciudades como Juárez se colapse la morgue por tantos cadáveres? ¿Cómo logras mantener viva la indignación del lector en cada nota y la esperanza de que las cosas pueden ser cambiadas?"

AQUÍ, el discurso completo de Marcela Turati, al recibir reconocimiento en Harvard.

Silvia Parque

Fiel como un perro, a todos sus dueños

Creí que amaba la docencia más que a cualquier otra ocupación. Amé, sobre todo, guiar las investigaciones de mis estudiantes y corregir sus textos. Además, amé el estilo de vida (horarios, trato...) que implica "dar clases".

Entonces le di un giro a mi actividad laboral. Y me enamoré. Como no hubiera creído. Cuando me adapté al cambio, empecé a amar las emociones de oficina. Ahora amo cada una de las cosas que hago, en esas ocho horas de tiempo completo. Estoy emocionada con los proyectos del Departamento y agradecida porque apalancan mis proyectos personales.

La semana pasada fui a tres grupos, a dar una plática. Lo disfruté mucho. Y supe que no quiero volver a dar clases -al menos, no ahora-. Así: veinte minutos con todos poniendo atención -como pasa con la maestra sustituta o con la practicante-, es una delicia. Así está bien.

Silvia Parque

domingo, 10 de febrero de 2013

Como me ves, te verás

La impresión que una tiene sobre la edad y la etapa de desarrollo de las demás personas, deriva de la impresión que una tiene de su propia edad y etapa de desarrollo.

Me he topado con una película de Tom Cruise donde está muy joven; independientemente de la edad que aparente, el personaje está en determinado momento vital: recién graduado, asentándose con su esposa... y a mí me parecía tan "mayor" cuando vi la película por primera vez.

Silvia Parque

Del sábado al domingo

Cenar helado de nuez con almendra, con jarabe de chocolate, y decidir detener a Gertrude a punto del sexo prohibido, nada más puede ser superado por desayunar helado de nuez con almendra, con jarabe de chocolate encima, y estar en paz con la lista de "pendientes".

Silvia Parque

Absoluta certeza

Cuando entro a ver "qué se dice" en las redes sociales sobre algún tema que me interesa, tengo la impresión de que hay más insultos, repetición mecánica de consignas e hilvanado de frases vacías, que otra cosa. Abundan las asunciones desde el prejuicio, con tono de absoluta certeza. Ni por mero ejercicio intelectual, se hipotetiza que en cierto modo pueda ser al menos posible que haya algo de razón en el otro. Por ejemplo:

Todos los que protestan son unos borregos que no tienen nada mejor que hacer, resentidos y, si rayan una pared: vándalos.

Todos los que no protestan son alienados que prefieren hipotecar el futuro de sus hijos antes que prescindir de su comodidad. 

Y de los dos lados están absolutamente seguros.

Silvia Parque

sábado, 9 de febrero de 2013

A ver: sin pensar

Hay encuentros que pospongo. Siempre que he pospuesto algo que de verdad me interesa, o que es necesario para obtener algo que de verdad me interesa, ha sido por miedo; así que debe ser por eso que pospongo los encuentros. Pero hay que hacer lo que hay que hacer, si una quiere seguir figurando en los juegos de adultos en los que se mete...

Silvia Parque

La siesta

El neurólogo me comunicó, cuando me trataba, que la siesta no debía superar los 40 minutos; que una siesta larga amodorra y dificulta conciliar el sueño a una hora conveniente, por la noche. Dijo que en mi caso, una siesta de veinte minutos estaría bien.

La siesta no es provechosa si una no despierta descansada (una buena-buena siesta revitaliza). Una siesta no provechosa puede indicar cansancio acumulado. Para mí que eso siempre es falta de equilibrio.

Silvia Parque

Para hacer con miedo

Fui miedosa. Pero también aprendí que puedo hacer, a pesar del miedo; entre otras cosas, lo aprendí con la siguiente experiencia:

El profesor de natación indicó que nos resbalaríamos a la alberca. Yo no era sobresaliente nadando; mis primeras clases de natación, años antes, habían sido un drama con escenas muy ridículas; mi relación con el movimiento corporal estaba marcada por un sufrimiento histórico en la clase de educación física, por no decir más. Así que escuché la indicación del profesor, con este background que describo. No era una orden. Pero vi a mis compañeras(os) hacerlo, y supe que no me faltaba ninguna característica para hacerlo también. Así que me incorporé a la fila que iba avanzando hacia el resbaladero. Tal vez fue la primera vez que usé una "táctica" conscientemente: no pensar: ni en llegar a la escalera, ni en subirla, ni en dejarme ir, ni en caer al agua, ni en cómo saldría; hice todo sin pensar. La táctica ha seguido probando su utilidad.

Silvia Parque

viernes, 8 de febrero de 2013

Un ratito feo

He tenido miedos existenciales, que ahora están bajo control, y miedos del cuerpo, que son pocos pero pueden ser escandalosos (tienen su base en los miedos existenciales, pero merecen su propia categoría). Entre los miedos del cuerpo actuales, está el miedo a las agujitas de acupuntura; mi primera experiencia con ellas fue de una sensación espantosa. Pero funcionó: por completo. Así que, sé que me harán sentir muy bien... un poco de malestar y días de bienestar... así, fríamente, conviene... pero no quiero ese ratito feo...

Silvia Parque

Si me permiten señalar que buena parte del tiempo no soy una "señora fodonga"...

Vivo en el centro de la ciudad. La calle de mi casa topa con una calle importante en donde hay cafés, restaurantes, bares, antros y teatros, así que ya sabía a lo que me exponía, mucho más en viernes; pero el reloj marcaba cerca de la medianoche y yo estaba muy a gustito. De cualquier modo me quité las pantuflas y me puse los zapatos. Pensé que la pijama no se notaba tanto debajo de la chamarra, y que el despeinado no se notaba tanto con la oscuridad. Pero en la tienda hay suficiente luz, y unos diez jóvenes arreglados para gustarse entre sí.

Silvia Parque

Con humor e ironía, pero nada más los míos

Ma. Asunción Balonga Figuerola (Asun), autora del blog "Qué difícil la vida sin ti", publica ESTA ENTRADA, en la que refiere haber sido objeto de un "linchamiento brutal en toda regla", ACÁ, en el "Territorio sin dueño" de Inmagina.

Ana, princesa del guisante, hace un sensato comentario en la entrada de Asun*, donde expresa lo que yo podría querer decir sobre la situación. Como ya lo ha dicho ella y no sé si sea correcto reproducir sus palabras, me limito a publicar que:

- Hasta ahora, nunca he participado en linchamientos... mucho menos en linchamientos brutales.

- Opiné y sigo opinando que la entrada de Inmagina es muy divertida, y comenté que: "también me molesta esa actitud de posesión de la verdad absoluta, que descalifica a los demás; si lo pienso, siempre la he encontrado sostenida en argumentos con errores lógicos. Como a ti, me parece comprensible en los más jóvenes".

Si la entrada u otros comentarios contienen juicios de valor sobre la persona   -supongo que también habré emitido juicios de este tipo otras veces-, aluden a un personaje-tipo, del cual, la persona real no es más que inspiración. Hay que dimensionar: es un blog: un blog de opinión y un blog personal. En un espacio así, como declara Asun que hace ella en el suyo, se puede escribir "desde el humor y la ironía". Y en la descripción del "Territorio sin dueño", se advierte: "Nuestra Sociedad y sus paradojas, tratadas con humor e ironía".

Silvia Parque

*Por otra parte, tiene un comentario con el que no concuerdo, en el blog de mi estimada Inmagina.

jueves, 7 de febrero de 2013

"Mi niña"

Atraemos lo pertinente, lo correspondiente al estado en el que nos encontramos; a veces, el estado de ánimo; a veces, el estado del ser. Así que Taty publica ESTO, y yo lo leo, y lo comparto.

Silvia Parque

Sacudiendo

Personas que no pueden caminar hacen lo que a otros nos parecería imposible, para desplazarse por sí mismos. No me gusta la cantaleta de "el otro, con tan poco, puede tanto, y tú con tanto, puedes tan poco... o logras tan-menos de lo que puedes"; cada cual sabe lo que pesan sus limitaciones, que pueden no ser apreciables para los demás, que pueden ser fáciles de superar para los demás, pero son "sus" limitaciones. Las comparaciones de ese tipo, cuando no son perjudiciales son ociosas, y casi siempre son insensibles.

Pero asumiendo que no es con ánimo de fastidiarnos, aceptando que estamos en donde podemos y que no hay nada recriminable en estar donde una puede, sí creo que motiva ver cómo alguien es capaz de tomar impulso, perseverar y conseguir. No valoro el trabajo arduo en sí mismo; lo que valoro es la buena vida: el estar bien. Y a veces, hay que sacudir el polvo de la inercia, del miedo, de las creencias obstaculizadoras, para pasar a estar a gusto. Esa sacudida llega a ser todo un trabajo personal. Vale la pena.

Silvia Parque

Las cosas sobre la mesa

En mi mesa hay una botella de vidrio verde, en la que hay un tallo grueso, también verde, del que salen muchas flores blancas con forma más o menos como de campanilla. Alrededor de la botella hay fruta: naranjas, plátanos, y peras; cuatro peras envueltas en papel, y una sin papel. Junto a todo eso, más hacia adelante, hay una lámpara con forma de cisne; no tiene foco, pero como nunca lo ha tenido, el cisne no lo extraña. En la base de la lámpara hay un compartimento para notas, y surcos para poner lápices o bolígrafos; ahí hay un lápiz que mi hermana le trajo a mi marido, de Madrid. Más adelante están las hojas de los recados de hoy: los que dejé, el que dejó él, la pluma con la que escribimos. Lo demás ya no es bonito, pero me da gusto verlo: un par de cosas que acaban de llegar, que compré en la farmacia, un empaque donde vivió la deliciosa enchilada que ayer pedí para llevar, el vaso con el frappuccino que fue mi premio del día. Hasta ahí todavía no es demasiado, pero también están la taza en la que tomé agua no sé en qué momento, una liga para el cabello, unos aretes, una servilleta... veo todo y me parece bien. Mañana pongo orden, porque luego se hace un caos, pero ahora me hace sonreír.

Silvia Parque

miércoles, 6 de febrero de 2013

Hola, adiós, hola...

Una armonizándose con el universo, y la interruptora sensación de que él vive como el personaje de la película de Pedro Infante, que entraba y salía del edificio vestido con uno de los disfraces de sus mil trabajos...

Silvia Parque

No se puede decir lo que sea cuando sea

Cuando daba clase en preparatoria, casi a todos los grupos tuve que decirles, alguna vez, que no: no podían decir lo que quisieran cuando quisieran, en el salón de clases; ni siquiera en la escuela, aunque no estuvieran en clase. Bueno: "poder", como tener la capacidad de hacerlo y conseguir hacerlo, claro que podían, pero no era algo permitido, y por lo tanto, si lo hacían, habría consecuencias negativas para ellos. Creo que lo mismo pasa en la vida; una puede decir lo que dé la gana, y si no estaba permitido decirlo, en cierto lugar o momento, ya sea por una convención social o por la ley, habrá consecuencias negativas. Ser responsable implica, tanto asumir las consecuencias como, en su caso, trabajar por cambiar la concepción sobre lo permitido/no-permitido. Pero partimos de la premisa de que no: no cualquier cosa se puede decir en cualquier momento; habría que agregarle: desde cualquier posición.

Volviendo al ejemplo de la clase en prepa: es una situación distinta que un chico diga una grosería para ofender a su compañero, a que un profesor diga una grosería para ofender a un alumno. En el caso del profesor, salvo casos extremos, no hay atenuantes: si lo provocan, debe controlarse; si tiene un mal día, debe controlarse; si él no sabía que eso "está mal", ¡debía haberlo sabido! Lo que hay para el profesor es el enorme agravante de que es el profesor. La grosería puede ser la misma, pero la ofensa es mayor si viene de parte de quien está en una posición de mayor poder, y es peor en tanto viene de quien debería modelar el buen comportamiento. Es un ejemplo simplón porque así es fácil expresar el punto; no es que yo vea mal las palabras que suelen llamarse "groserías", o que no entienda que los profesores -sacerdotes, gobernantes, etc.- son humanos falibles. Solamente quiero indicar que es una pena, que el Procurador General de la República y el alcalde de Acapulco, no hayan aprendido eso en la escuela.

Silvia Parque

El momento de oír "mamá"

Ocupada en proyectos que me realizan profesionalmente, disfrutando de mi relación amorosa, explorando posibilidades creativas y con apenas tiempo para hacerme cargo de los dos reptiles que hemos hecho parte de la familia, se me fueron las ganas-de-hij@. No tienen lugar en este momento vital, así que paso a otra cosa. Entonces, muy a gusto con que las tortugas no dependen de mí afectivamente, poniendo por encima del cuidado de la casa, el placer o el trabajo de los adultos que vivimos en ella, y considerando un plan para que mi cuerpo me haga justicia en traje de baño, quiero tener un hij@. Uso la palabra "quiero" porque es la que tengo, pero es como saber que necesito... como un saber de sensación, ni siquiera de sentimiento: un saber corporal e intuitivo y como de armonía universal. Tampoco es "necesidad" como la de beber agua; es más bien como la necesidad que tiene lo que es, de ser, una necesidad... digamos... porque sí: porque es.

No hay "razones" para tener hij@s o no tenerles. ¿Deberíamos tener hij@s para que sean la fuerza trabajadora de la nación? ¿Ya hay demasiada gente en el mundo? Esto no obedece a una lógica racional. Por supuesto que las razones deben tenerse en cuenta; pero no son lo determinante.

Así que estaba yo floreciendo, con el cabello largo, entrando en contacto con las personas con quienes voy a aprender, echando a andar planes. Y enlisto: plantillas, muelas, tal vez la nariz... acupuntura. Sé que Dios provee en abundancia, pero calculo el beneficio de no tener que tomar en cuenta las necesidades de un bebé. Y llega el bebé. Amanezco, y sigo con la sensación de lo real del sueño. Siempre que había soñado que tenía un bebé, era una pesadilla muy tensa. Ahora hubo tensión -no fue un buen sueño-, pero fue distinto. Quise a la bebé -era niña-. Y le vi la cara. Nunca le había visto la cara a los bebés de las pesadillas. Esta niña -mía- no solamente tenía una cara, sino que tenía expresión. Yo era una pésima madre, como en mis otras pesadillas, pero en este caso -en este sueño-, no solamente sentía que podía ser mamá, sino que iba a resarcirme.

Nada se detuvo porque yo soñara tal cosa. Mi marido no le hizo mucho caso a mi impacto post-sueño, y mis días siguieron pintando bien, aunque el subidón de energía del primer mes del año, empezó a bajar. Llegó el día de hoy, y fui a comer. En la mesa de junto, una señora y su hija comentaban lo que iban a pedir. Me llamó la atención que la niña, como de siete años, quisiera enchiladas rojas. Sé que no es raro, pero yo no las comí hasta que fui mayor... y pensaba en eso, cuando la niña dijo no sé que cosa como "yo, con pollo" o "no me gustan las verdes"... cualquier cosa que pueda decirse a la hora de la comida... y terminó la frase con "mamá". Me conmoví como si tal cosa. Algo en mi ovulación debe estar alterándome hormonalmente. El caso es que quise que un niñ@ me lo dijera a mí.

Silvia Parque 

martes, 5 de febrero de 2013

Toallitas desmaquillantes

Cuando el friíto dice que abrir la llave del agua no es buena idea ni para el lavado de manos después de ir al baño; para ese momento nocturno en el que "ya es hora de ir a la cama" es realmente un "ya es hora"... de los creadores de las toallitas húmedas para limpiar el traserito de los bebés: llegan las toallitas desmaquillantes. Unas mejores que otras, pero todas, una maravilla.

Silvia Parque

"Y ahora, perdóname..."


Con las canciones, como con la comida, puedo repetir-repetir-y-repetir hasta el cansancio... de quienes estén alrededor, porque yo... ad infinítum.

Hoy Sergio Dalma repite "si sale cara dirá que tu amor está muerto", en lo que planeo "hablarle con coraje", en lo que llega el "¿qué has hecho mientras no estaba?"

Silvia Parque

Segunda clase de teatro

Dos horas y media más de la cuenta en el trabajo, la mesa sucia, actividades con entregables para mañana, ganas de echarme en el sillón del hombre de la casa. Llega una persona, llega otra... ya es más tarde y no tengo la ropa más adecuada; voy al baño. Me voy.

Romper con la inercia y ponerle un poquito de esfuerzo al día, en ese punto a-punto de hacer lo que una quiere, hace que los días tengan colores.

Silvia Parque

lunes, 4 de febrero de 2013

Trabajar con moderación

Cuando hay más trabajo es cuando es más necesario tomar descansos; en los descansos se airean el cuerpo, el ánimo y las ideas. Alternativamente, los descansos requieren combinar sol, gente y comida sana. Habría que recordar que ningún objetivo tiene sentido si el camino no es disfrutable, y aunque algunos podamos disfrutar "matarnos" en una tarea que nos apasiona, si somos mayores de treinta años, sabemos que más vale disfrutar cuidando tanto la espalda como nuestras relaciones, o el disfrute no durará mucho.

Silvia Parque

Ahora tú

Hoy mi marido hizo la comida. No es raro, pero tampoco es lo usual. Me llamó cuando estaban los platos servidos, y no fui de inmediato. Cuando llegué, noté que estaba frío, lo dije, y él señaló que estaba frío porque me había tardado. Seguramente tenía razón, pero me causó gracia su tono medio-de-reclamo, porque yo ponía ese tono, antes, cuando lo llamaba a comer y él no se presentaba en la mesa de inmediato.

Silvia Parque 

El libro

Me gusta leer. Me gusta más el texto en sí mismo que leer, pero lo que más me gusta es el objeto libro. Me gusta cualquier cosa impresa, pero más que todo, los libros. Ahora leo mucho más en pantalla que en papel, y me parece una bendición poder tener una enorme biblioteca en "Mis documentos"; pero si se trata de gusto, lo que más me gusta es el libro. Me gusta tocarlo, manipularlo y olerlo: el olor a libro nuevo, el olor a libro viejo, y hasta el olor a libro usado que no llama la atención: que no hace que una se acerque el objeto a la nariz.

AQUÍ, "culturamas" explica a qué huelen los libros. [Gracias a Robin Jú, que retwitteó el enlace.]

Silvia Parque

domingo, 3 de febrero de 2013

Es que ha crecido

Tengo una tortuga a la que le gustan los recovecos. Desde sus primeros paseos, se quedaba quietecita atrás de un block de concreto. Hoy, por segunda vez, se metió a la lavadora. Dicho así parece terrible, pero simplemente subió a un "escaloncito" de la estructura de la máquina. La diferencia con su aventura anterior es que esta vez se atoró. La sacamos casi de inmediato. Fue a meterse abajo de una piedra.

Silvia Parque

La boda

Llevo casada diez años, un mes y unos días. Ya había mencionado AQUÍAQUÍ, y sobre todo ACÁ, algo sobre mi boda. Me encanta acordarme y contarlo. Como Inmagina ha compartido cómo estuvo SU BODA, le sigo los pasos...

Había conseguido que el hombre me cumpliera el capricho de "ser novios", cuando por fin dejó a la novia que tenía mientras éramos algo. Me empeñé en casarnos, y él no decía "no" pero dejaba en claro que no era "sí". Hasta que encontré el momento y la posición oportunos. El anillo de mis sueños fue cuestión de repetir "quiero un anillo - quiero un anillo - quiero un anillo" hasta que se cansó de escucharlo. Como no quise una boda civil, hubo que convencerlo de que sí nos casábamos en serio.

Cuando comuniqué la decisión, mi mamá me compró una olla. Originalmente nos casaríamos en verano, pero lo pospuse hasta el invierno para acabar la escuela. Él se veía precioso, en traje verde. Mi vestido era seda cruda, y mis zapatos, los más caros que he calzado en la vida.

No quise una fiesta, pero sí quería el rito; mediante el rito asimilamos que asumimos una condición distinta, y comunicamos de esta condición distinta a los demás. Me interesaba dejar claro el mensaje de que ahora él y yo éramos una familia. Algo ñoñamente, quería que mis hermanas vieran que yo estaba uniendo mi vida a ese hombre con el que me estaba yendo.

Pensé en juntar a los allegados en la casa, pero no era práctico, así que fue en el saloncito para reuniones de un restaurante. Nada más los contados que quería tener junto a mí. Ni toda la familia, ni todos los amigos; más bien, muy pocos. Y tengo un carácter suficientemente difícil como para que alguien sugiriera algún cambio a lo que a me diera la gana. Hablo de mí porque él estaba nerviosísimo pensando en qué haría conmigo el resto de la vida, como para discutir nada del "acontecimiento".

Llegué una hora tarde, luego de que la tía que me trenzó el cabello consiguiera sujetar mi velito. Llevé un ramo de orquídeas blancas. ESTA fue mi marcha nupcial. Se cantó ESTO y ESTO. Un primo leyó una parte de "Los cuentos que yo cuento", y el amigo indicado, el final de "Lolita"; la tercera lectura preparada no la recuerdo, pero una amiga nos leyó un poemita sacado de la serie de televisión que veíamos en la secundaria. Nos pusimos los anillos. Quienes oramos, rezamos el "padre nuestro". Quebramos una copa. Nos besamos -ni relajada, ni románticamente-.

Estuve de pésimo humor porque un par de detalles no fueron como había querido... un par de detalles, más la abertura que no se le hizo al vestido, lo cual no es precisamente "un detalle"... Pero pasó todo. Al final, camino a mi camioneta, mi tía la heroína del velo me dijo que recordara que en cualquier momento "podía regresarme". Sin embargo, al día siguiente -o a los dos días, no lo recuerdo-, mi mamá, por fortuna, me envió a mi casa, a portarme bien, cuando le dije que ya no quería jugar.

Silvia Parque

Ese lunar que tienes...

Con los años, me han salido lunares. Y no me encanta la idea.

Habría que empezar por mencionar que soy chocantemente vanidosa... tal vez quien me vea no lo entienda, porque por ejemplo, puedo pasar un mes sin quitarle a mi cara los vellos que le sobren... pero es que eso no me molesta. Los lunares, sí. Bueno... me molestaban hasta que encontré ESTO, y me reí...

Tampoco era algo que me quitara el sueño. Ya sé que la belleza interior... que la diversidad... pero yo más bien me estuve en paz, con la idea de que un día pago lo que cobren, y los quitan. Es lo bueno del siglo XXI.

Esta semana me sorprendió uno estilo "Cielito-lindo" que de pronto se vio oscuro. Al final le encontré el gusto, porque es lo que hago con lo que haya...

Silvia Parque

sábado, 2 de febrero de 2013

Mi hermana pequeña

Mi hermana pequeña me ha hecho un favor serio: ha colaborado conmigo en un proyecto importante. De niñita se dejaba aplicar tests... algo por lo que pasan los familiares de los estudiantes de Psicología... pero esto es diferente: se ha hecho cargo de una tarea que requería cuidado y responsabilidad. Y es que ya no es una hermana-tan-pequeña, aunque siempre va a ser mi hermana pequeña...

Silvia Parque

Día de la Candelaria

Que no se diga que soy anti-tradición. Es suficiente con que no haya firmado nada para casarme, y con no hacer fiestas ni el quince de septiembre ni el veinte de noviembre. Creo que me apunto en todo el resto de las celebraciones: desde el seis de enero hasta el último día del año.

Así que no iba a dejar de comer tamal hoy. No podía dejar de comprarlos, porque dos niños-dios (o ¿niños-dioses?) aparecieron en mis rebanadas de rosca de reyes. Y ya comprados y en la mesa, ¿cómo hacerles el desprecio, si saben que es su día?

Pero no estuvo bien: no. Media pizza familiar no se lleva con dos terceras partes de tamal. Afortunadamente, si mal no recuerdo, hoy también se celebra el "año nuevo azteca". No sé de dónde habré sacado eso hace unos años... de ninguna fuente confiable... pero puedo sentir que hoy fue como otra navidad, o como otra nochevieja, y que ya mañana me porto bien.

Silvia Parque

Oops! I did it again...

Después de los excesos de diciembre, volví al orden alimenticio con cuatro comidas diarias: cantidad suficiente, más o menos a la misma hora cada día, vegetales disfrutables, y mis gustos porque si no ¿para qué es la vida?

Un mes de buenos hábitos, y estrenamos febrero con media pizza familiar dentro. La del jueves no cuenta porque era base de pan delgada, pero la de hoy... ahí está ya. ¿Qué se le va a hacer? "Pa'trás, ni pa' tomar impulso". Mañana habrá ensalada.

Silvia Parque

viernes, 1 de febrero de 2013

Dicen que eres

Bien parada sobre los pies, una puede ir descartando los dictámenes sobre quién y cómo es una, que hacen los demás. Pero hay unos discursos que parecen grabados en la columna vertebral del alma, y una se cree que meterse con ellos es muy riesgoso.

Hasta que llega el momento, y también esos se van.

Silvia Parque

Así pasa cuando pasa

Después del primer capítulo de la última temporada de Cuéntame, no pude no estar de acuerdo con que, a los siguientes capítulos, les sobra esto y les falla lo otro. Pero hoy he visto una escena que vale por cualquier cosa que hagan mal. No sé si esté bien hecha; no sé si las actuaciones sean buenas. Me tocó el corazón. Finalmente, veo la tele -en este caso, en línea-, para reír o conmoverme. Soy público fácil; no necesito haber estado en la situación para "entrar en situación" -tengo esa frase en mente porque me estrené en clase de teatro-.

Si puedo sentirme identificada con el personaje, ya me ganó para siempre.

Así que ahí estaba la mujer salvaje, después de haber hecho un berrinche que a los ojos de todos es pura locura, y que es apenas el mínimo desahogo para la frustración de aguantar vivir con la evidencia enfrente de lo insoportable. Se le rompe el corazón. Y es como si pudiera verse materialmente, como si una opresión en el pecho abarcara todo el cuerpo, comprimiendo la conciencia toda, absolutamente toda, porque el mundo se ha desbaratado: no hay referente: no hay perspectiva, y el dolor ni punza ni arde, pero es lo más grande que se puede conocer y no hay nada más. Nada más importa.

Silvia Parque

Ya entiendo... el acceso rabioso no llega por  "vivir con la evidencia enfrente de lo insoportable"... la vida tiene cosas que molestan, duelen o hacen daño, y acaban siendo bien soportadas; el acceso de rabia llega en el momento de lo no-soportable: es la no-soportación... porque "lo que no se soporta" no es la molestia, el dolor o el daño, sino tener que tener enfrente la evidencia de ellos. Que otro los ponga enfrente y espere que no signifiquen nada. 

Silvia Parque en modo "me he quedado pensando"...

Dieta y ejercicio para reptiles

Mi tortuga más grande está gordita. El padre sospechaba que tenía unos gramos de más, pero yo descarté la idea. Para saberlo, hay que revisar que las patas traseras quepan bien en el espacio que deja el caparazón para ellas. Lo vio en un video. Todo lo que una quiera saber está ahora en video, en internet. El asunto es discriminar en qué se puede confiar.

El caso es que está gordita y consecuentemente, a dieta.

Pero también, a partir de ahora, volverá a su frecuencia normal de paseos, que fue decreciendo conforme está madre suya iba llenándose de actividades.

Y tendrán su acuario grande antes de que llegue el verano.

Silvia Parque