sábado, 30 de julio de 2011

El histórico centro queretano

En el municipio de Santiago de Querétaro, capital de Querétaro de Arteaga, el terreno sube y baja; es por eso que en el centro, lleno de construcciones históricas imponentes, no hay horizonte.

El centro era el Querétaro originario. Los descendientes de las familias que eran colonas del primer cuadro -gente blanca-, representan para sí al auténtico queretano, cortés y conservador. Una vez supe de una familia pudiente que celebró un cumpleaños con un desfile a caballo por las calles: es su espacio. En este mismo centro, casonas hacen de vecindades hacinadas, las personas en situación de calle usan las esquinas como excusado, el drenaje se desborda con las lluvias, y no es costumbre tirar la basura en su lugar.

Los pueblos a la redonda fueron alcanzados por el crecimiento urbano, y ahora son colonias o delegaciones del municipio. Todavía, según dice Víctor Moyers, gente de esos lugares dice "voy a Querétaro" cuando va al centro.

Silvia Parque

viernes, 29 de julio de 2011

Sobre sentarse y pensar

Hay que sentarse a pensar.
Ma. de la Luz Javiedes, en clase

Hay un mundo en donde resulta de importancia la filiación disciplinaria de las personas y la filiación teórica de sus palabras; en ese mundo, hay cierta alcurnia en el grado de cientificidad reconocida a la disciplina y teoría filiadoras. Uno ha de ser, por ejemplo, "psicólogo", y adscribirse a un marco interpretativo: una lista de generalizaciones empíricas, una alegoría exclusiva para iniciados... Pero si un objeto interesa vitalmente, es decir, si implica, no se puede una quedar de hija de familia: se le aborda con los recursos posibles -por ejemplo, disciplinarios-, y habrá que dejar la casa, robar, tergiversar, cosas peores... El objeto aparece en la vida completa, amenazante, y como no se detiene para dejarse explicar, hará bien una en ser quien se detenga, como tenida en el pensamiento.

Silvia Parque

miércoles, 27 de julio de 2011

Cuanto hay en el beso

¿No será un tal Judas el que le enseñó a besar?
"Besos de Judas", J. Sabina

La textura de la piel cuenta algo sobre la edad, la salud, el género; pero el contacto no sólo transmite información: vincula implicaciones. Depende, claro, de quiénes sean los que se besen. Normalmente, esto ocurre entre cercanos y, en correspondencia tanto con la cercanía como con la intensidad, disfraza o quita -aunque no sea cierto- la demarcación entre las personas.

En el intercambio de un beso por monedas, éstas adquieren gran peso, pues pasan a cargar saciedad, reproche y los siglos de los siglos; de cualquier modo, al rato se cambian por otra cosa (ha de tenerse en cuenta que si una las rechaza, habrá quien las reciba). Por el contrario, el beso es nada más para cada cual el suyo, y perdura en reconstrucciones representativas del original.

Silvia Parque

viernes, 22 de julio de 2011

De Solomon Asch en "Psicología Social"

Compré este libro en oferta cuando cursé la materia del mismo nombre, en licenciatura. Me gusta preservar las marcas de los libros, lo que traigan de historia, así que se quedó con su etiqueta rectangular, entonces brillante, de $20. Lo abrí antes de iniciar la maestría, pero nunca acabé la introducción.

Me quedé con esto:

"Sus sentimentos no son como el radar; no le dicen la verdad sobre un mundo exterior.  Son un reflejo de su estructura y de su pasado tal y como se manifiestan en el presente.  No obstante, y esto es lo delicado del asunto, sus sentimientos son 'verdaderos' para usted, y tiene que respetarlos como respetaría los sentimientos de los demás."

¡Ah!, qué cosa...

Silvia Parque